RECORDAR NOS SALVA

RECORDAR NOS SALVA

BRASAS DE ULAPES de Nerio Tello

A veces los recuerdos nos empujan, nos expulsan de las zonas de confort, nos incomodan, nos ponen a prueba. Esas memorias, entonces, cobran la esencial existencia de lo que respira, de lo que late, de lo que vive y de lo que se mueve como un monstruo por nuestros mundos internos.
Esas memorias, entonces, se tornan tan importantes para la humanidad como las raíces que sostienen de pie a un árbol. Y solo resta dejarlas volar, con el impulso vital de una llama que se enciende desde el rescoldo, desde esa pequeña brasa que se conserva entre la ceniza y que mamá, siempre mamá, encontrará minuciosamente para hacerla arder con un leve suspiro, como si el fuego no se hubiera apagado nunca. Como si todo pudiera volver a arder.
“Aquí estoy, siendo brasa; y a veces ceniza”, afirma el escritor riojano Nerio Tello en el principio de su viaje vuelto memoria al universo de la pequeña localidad de Ulapes que, como punto sustancial de encuentro entre el ser del narrador con su ser más primigenio, con su origen, se constituye en un universo colectivo en el que los recuerdos alcanzan el estado sobrecogedor de lo compartido, aún cuando ese compartir pueda tener una mirada distintiva, acordonada a las experiencias particulares, pero siempre sostenida por la emotividad de lo que subyace. Por ese descubrir sensorial que es como un abrazo cálido.
A lo largo de su último libro, Tello se sumerge en lo más profundo de sus aguas y comienza a desplegar un nado en estilo libre que lo lleva de costa a costa, atravesando océanos de evocaciones que van desde lo simple hacia lo complejo y viceversa. Un ir y venir que trasunta paisajes típicos e igualmente típicos personajes, pero que en la maestría del arte descriptivo del escritor cobran una integridad que hace que cada relato se sienta como una historia compartida. Como si de pronto, y como bien afirma el autor de “Brasas de Ulapes” no hubiéramos nacido aquí y escribiéramos ‘con’ y no ‘sobre’ o ‘de’. Y allí radica, tal vez, la mayor de las intensidades de ese calor que no se rinde al paso del tiempo, ni a las circunstancias que modifican al hombre.
¿Será, acaso y tal como nos hace sentir Tello, que las memorias, los recuerdos, aunque propios de sus vivencias, nos pertenecen a todos por igual, sin importar ya de dónde venimos o hacia dónde vamos? ¿Será que lo que rememora un hombre, visitado de pronto, casi por asalto, por esas evocaciones de otros tiempos, es el rememorar de una humanidad que ancla su existencia en el reconocimiento de sus puntos de partida, en los cordones umbilicales de sus nacimientos?
“Pensar en un hombre se parece a salvarlo”, afirma el escritor Roberto Juárroz en uno de sus más célebres poemas verticales que es, al mismo tiempo, una especie de máxima que viene a sugerir la imperiosa necesidad y la trascendental importancia de mantener viva la llama del pensamiento más profundamente solidario, que no es más que el pensamiento de un ser colectivo, que abarca e incluye. Y que, en ese abarcar e incluir, sostiene.
Igual que los recuerdos que nos empujan, que nos expulsan de las zonas de confort, que nos incomodan, que nos ponen a prueba.
Es que recordar es como una brasa que se conserva entre la ceniza que lentamente languidece y que mamá, siempre mamá, encuentra para hacerla arder con un leve suspiro, como si el fuego no se hubiera apagado nunca. Como si todo pudiera volver a arder. Pero incluso si esto no llegara a ocurrir, podremos estar por demás seguros que tener a mano un ejemplar de “Brasas de Ulapes”, de Nerio Tello, nos hará recordar que recordar nos salva.PERFIL
Nerio Tello nació en Ulapes, en el año 1951. Toda su vida estuvo vinculado al hacer en el campo del periodismo y, más tangencialmente, al teatro. Escribió ensayos, cuentos, novelas, dramas, guiones y una variedad inclasificable de notas periodísticas. También incursionó en el mundo de la radio, la música y las artes plásticas.
Otros títulos del autor: Crónica Narrativa. Qué es y cómo se escribe; Escritura Creativa. Guía de Indagación y Práctica Literaria; Cuentos Populares de América; Relatos de la América Originaria; Las Increíbles historias de don Juan, el zorro; Los tehuelches. El niño y el cisne; Neruda, entre la luz y la sombra y El viajero remoto (drama).

El presente artículo fue publicado en el suplemento 1591 Cultura + Espectáculos de diario NUEVA RIOJA

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