No es frecuente que una trayectoria académica nacida en el interior profundo del país irrumpa en el circuito internacional sin mediaciones ni atajos. En el caso de Macarena Gandur, ese recorrido no sólo existe, sino que además se construyó con una coherencia poco habitual: una doble formación en Letras e Historia, una temprana inserción en equipos de investigación, una apuesta sostenida por pensar lo riojano como objeto legítimo de conocimiento y una sensibilidad teórica que dialoga con los debates contemporáneos sobre colonialidad y producción cultural.
Su reciente admisión al programa doctoral de Northwestern University -una de las instituciones de referencia en estudios latinoamericanos- no aparece, en ese sentido, como un punto de llegada aislado, sino como la consecuencia de un proceso largo, paciente y profundamente situado. Macarena no llega a ese espacio desde una acumulación abstracta de méritos, sino desde una experiencia concreta: la de haberse formado íntegramente en la universidad pública riojana, en un contexto donde la cercanía entre docentes y estudiantes, lejos de ser una limitación, se vuelve una condición de posibilidad para la construcción de pensamiento crítico.
En sus palabras, hay una clave que organiza su recorrido: la necesidad de “valorar y comprender lo autóctono”. Esa premisa, que podría parecer una declaración de pertenencia, se transforma en su caso en un programa de investigación. Desde el estudio de las vanguardias latinoamericanas no metropolitanas -como el Grupo Calíbar- hasta la incorporación de marcos teóricos decoloniales, su trabajo se inscribe en una línea que busca disputar sentidos: qué se estudia, desde dónde se estudia y bajo qué legitimidades.
Hay, además, un desplazamiento vital que acompaña ese movimiento intelectual. El paso de La Rioja a Chicago no es sólo geográfico, sino también simbólico: implica atravesar escalas, lenguas, ritmos de vida y tradiciones académicas. Sin embargo, lejos de diluir su identidad, Macarena parece reforzarla. La provincia no queda atrás como una etapa superada, sino que se convierte en el núcleo desde el cual mirar el mundo.

CUANDO RECIBISTE LA CONFIRMACIÓN DE QUE HABÍAS SIDO ACEPTADA EN NORTHWESTERN UNIVERSITY, ¿DÓNDE ESTABAS Y CON QUIÉN COMPARTISTE ESE MOMENTO?
Northwestern University tiene la tradición de llamar por WhatsApp para dar la noticia de admisión, algo que se realiza previamente al envío de la carta formal de aceptación. Recuerdo que fue un día lunes por la siesta. Estaba en casa, había estado estudiando todo el día, así que me tomé un momento para descansar, cuando recibí la llamada. Al principio sentí confusión por ver un número de característica que no conocía hasta que me di cuenta de que me estaba llamando uno de los profesores con los que había tenido oportunidad de conversar en la entrevista que forma parte del proceso de selección de estudiantes. Lo primero que hice luego de terminar la llamada fue contarle a mi madre.
¿QUÉ SENTISTE PRIMERO: ALEGRÍA, INCREDULIDAD, MIEDO… TODO JUNTO?
Creo que sentí una mezcla de emociones. Al principio fue incredulidad, luego fue felicidad absoluta. Previamente había recibido una oferta de admisión de otra universidad estadounidense, así que Northwestern University fue la segunda en aceptarme. En ese momento no podía creer que estaba en una posición en la que tenía el privilegio de elegir entre universidades de gran prestigio en cuál me gustaría realizar mis estudios doctorales.
¿HAY ALGUIEN EN TU FAMILIA O EN TU ENTORNO QUE HAYA SIDO CLAVE PARA QUE HOY ESTÉS DANDO ESTE PASO?
Las personas clave en este proceso fueron mis docentes. Tuve la oportunidad de ser guiada por mi director de tesis, quien fue un mentor en mi camino académico, y otros profesores de la carrera de Licenciatura en Letras, los cuales siempre se mostraron con total disposición; especialmente en el proceso de postulación, debido a que una de las partes fundamentales son las cartas de recomendación que los docentes deben mandar.
¿QUÉ LUGAR OCUPA LA RIOJA EN TU IDENTIDAD, AHORA QUE ESTÁS A PUNTO DE IRTE?
La Rioja siempre fue, y pienso que seguirá siendo, una parte fundamental de mi identidad. No solamente me crie y viví en esta provincia toda mi vida, sino que fue mi objeto de estudio en diversos proyectos de investigación que realicé en mi camino universitario. Una de mis principales motivaciones fue aportar a completar esas vacancias en torno a temas fundamentales de la historia y cultura riojana, como lo fue la labor del Grupo Calíbar.
¿QUÉ ES LO QUE MÁS TE VA A COSTAR DEJAR -AUNQUE SEA POR UN TIEMPO- DE TU VIDA COTIDIANA ACÁ?
Quizás como riojana me costará dejar atrás la tranquilidad característica de este lugar y acostumbrarme a la agitada vida de una gran ciudad. Además de la comunidad y la cálida familiaridad que surge en pequeñas provincias como la nuestra.
¿TENÉS ALGÚN RITUAL, COSTUMBRE O HÁBITO QUE TE GUSTARÍA “LLEVARTE” SIMBÓLICAMENTE A ESTA NUEVA ETAPA?
Creo que, como la mayoría de los riojanos, tengo una enorme valoración a nuestros caudillos federales como emblemas de la provincia y esto está presente en las interpretaciones académicas que indagan sobre los mecanismos de resistencia a imposiciones hegemónicas desde las fronteras. Como riojana, la imagen de los caudillos ha moldeado mi manera de estudiar la provincia y es algo que también suele atravesar la literatura de este lugar. Por lo tanto, más que un hábito o ritual, me llevo una mirada particular de los fenómenos sociohistóricos que ha sido formada en este contexto particular en el que viví.

TERRITORIO DE EXPLORACIÓN
Antes del salto internacional, hay una trama silenciosa donde se forjan las vocaciones. En el caso de Macarena Gandur, ese proceso se ancla en la universidad pública y en una decisión temprana: asumir la Literatura y la Historia no como caminos paralelos, sino como un mismo territorio de exploración. Su paso por la UNLaR no sólo consolidó una formación académica, sino que delineó una forma de leer -y de leerse- en relación con lo propio. Entre la irrupción de la pandemia, la inserción en equipos de investigación, el acompañamiento docente y experiencias personales atravesadas por la pérdida, se configura un recorrido donde la investigación deja de ser una posibilidad abstracta para convertirse en destino.
¿CÓMO EMPIEZA TU HISTORIA ACADÉMICA EN LA RIOJA Y EN QUÉ MOMENTO SENTISTE QUE LA INVESTIGACIÓN IBA A SER TU CAMINO?
Desde que era adolescente supe que mis áreas de interés eran la Literatura y la Historia, por lo que inmediatamente terminada la secundaria comencé ambas carreras en simultáneo en el año 2020. A pesar de todas las dificultades que surgieron debido a la pandemia de coronavirus, pude avanzar en mi formación académica y en 2022 inicié mi camino en la investigación. Ese año fui incorporada al Equipo de investigación de Literatura Argentina y obtuve la beca EVC-CIN (Estímulos de las vocaciones científicas). Ese momento fue fundamental para mi formación en la investigación y pude confirmar que era el camino que quería seguir.
SI TUVIERAS QUE RESUMIR TU PASO POR LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE LA RIOJA EN UNA IDEA, ¿CUÁL SERÍA?
Viví muchas experiencias enriquecedoras en la universidad, a la que tengo mucho cariño, pero creo que mi paso puede resumirse en un proceso de valorar y comprender lo autóctono. Pienso que muchas veces como riojanos no valoramos nuestra provincia y tendemos a interesarnos más por temáticas de otros lugares. A medida que avanzaba en mi carrera académica, pude desarrollar una conexión con mi tierra natal que no tenía previamente, comprendiendo en profundidad su historia, sus luchas y cultura.
¿QUÉ DOCENTES, LECTURAS O EXPERIENCIAS FUERON DECISIVAS EN TU FORMACIÓN EN LETRAS?
En mi camino universitario fue fundamental el trabajo de guía que realizó mi profesor Tomás Vera Barros, quien fue mi director de tesis, de becas y del equipo de investigación del que formo parte. Bajo su dirección comencé a investigar sobre el Grupo Calíbar, cuyas producciones literarias fueron el objeto de estudio de mis dos tesis de grado y forman parte del proyecto que pretendo desarrollar en el doctorado. Particularmente, la poética de Ariel Ferraro fue esencial en mis gustos por la literatura riojana y su vinculación con mis investigaciones.
HOY TAMBIÉN SOS TESISTA EN HISTORIA. ¿CÓMO DIALOGAN LETRAS E HISTORIA EN TU TRAYECTORIA Y EN TU FORMA DE MIRAR LOS TEXTOS Y LA CULTURA?
Pienso que el diálogo entre las Letras y la Historia estuvo presente en todo mi recorrido académico. Desde mis inicios en la universidad siempre he realizado trabajos desde la interdisciplinariedad, sin poder separar una de otra. Además, esto se vincula con las temáticas que me gustan estudiar: las vanguardias, en donde las creaciones artísticas son parte de un propósito social que se inserta en un contexto histórico en particular. Por lo tanto, en mis estudios siempre fue importante el diálogo entre estas dos disciplinas y el estudio desde la interdisciplinariedad fue uno de los aspectos fundamentales a la hora de elegir en qué programa doctoral estudiar.
¿RECORDÁS ALGÚN MOMENTO EN TU PASO POR LA UNIVERSIDAD EN EL QUE HAYAS PENSADO EN ABANDONAR O EN EL QUE TODO SE HAYA PUESTO CUESTA ARRIBA?
Como todo universitario, pasé por varios momentos en los que avanzar en una carrera se convierte en una situación dura y angustiante. En mi caso, uno de los momentos más difíciles fue la pérdida de mi padre. Sin embargo, con el apoyo de familiares, amigos y docentes pude continuar mis estudios. Letras es una carrera con pocos estudiantes; esto facilita el clima de familiaridad y apoyo incondicional de los docentes hacia sus alumnos. Los mensajes de apoyo y la calidez de mis docentes fueron muy importantes en este momento difícil y me permitieron seguir avanzando en mi carrera.

UN CAMINO SOSTENIDO
El paso hacia el exterior no aparece, en el relato de Macarena, como un salto abrupto, sino como la maduración de una idea que se venía gestando desde mucho antes. Entre el deseo temprano de conocer otros horizontes y la decisión concreta de construir una carrera en la investigación, el proyecto de un doctorado en el extranjero fue tomando forma al ritmo de su propio recorrido académico. Pero esa proyección también implicó atravesar un proceso exigente: formación en idiomas, construcción de un perfil competitivo, escritura de un proyecto sólido y la capacidad de traducir una trayectoria local en términos de diálogo internacional. En ese tránsito, más que una meta, la admisión aparece como la confirmación de un camino sostenido.
¿CUÁNDO EMPEZASTE A PENSAR SERIAMENTE EN SEGUIR UN DOCTORADO AFUERA DEL PAÍS?
Desde el momento en que supe que quería seguir una carrera en la investigación, comencé a buscar seriamente oportunidades de formación de posgrado. Mi sueño de conocer otros países y tener la oportunidad de vivir afuera estuvieron presentes desde que era una niña. A medida que avanzaba en mi carrera universitaria, este sueño comenzaba a tomar forma y pude concretarlo con mucho esfuerzo y apoyo. Específicamente, cuando estaba realizando las últimas correcciones a mi tesis de la Licenciatura en Letras, en diciembre de 2024, mi director me propuso postularme a una universidad estadounidense. Previamente tuve que prepararme mucho para pasar de un nivel intermedio a avanzado en inglés y rendir el TOEFL para certificar ese nivel. Una vez superado ese requisito, una colega de mi profesor que se encuentra en Estados Unidos me guio en el proceso de elegir los programas que serían afines a mis intereses y las estrategias a tener en cuenta a la hora de aplicar en las distintas universidades.
¿CÓMO FUE EL PROCESO DE POSTULACIÓN A NORTHWESTERN UNIVERSITY DESDE LA RIOJA?
Fue un proceso intenso y de mucha preparación. Lo fundamental es la organización. Se debe preparar mucha documentación y uno debe asegurarse de cumplir con todos los requisitos antes de la fecha límite para la postulación. Previamente se debe tener un buen nivel de inglés, luego buscar a los profesores que escribirán las cartas de recomendación. También se debe realizar un proyecto de investigación para presentar y redactar el “Statement of purpose”. Es un proceso que lleva tiempo y requiere conocer bien el perfil de la universidad a la que se está aplicando.
¿QUÉ ASPECTOS DE TU PROYECTO TE AYUDARON A DIFERENCIARTE EN LA EVALUACIÓN DE ADMISIÓN?
Además de cumplir con todos los requisitos particulares de la universidad, creo que uno de los puntos fundamentales fue redactar un buen Statement of purpose. Este ensayo funciona como la carta de presentación de cada postulante y se debe demostrar en pocas carillas que uno tiene en claro el perfil de una universidad y cómo es compatible con la carrera que se aspira a construir. Creo que mi postulación fue exitosa porque presenté un proyecto novedoso, que está por fuera del canon literario y que se articula con la formación brindada en la universidad. Este es uno de los puntos clave del proceso de admisión; los docentes consideran qué proyectos son viables y compatibles con la formación brindada por el departamento.
¿QUÉ SIGNIFICÓ PARA VOS HABER SIDO SELECCIONADA ENTRE POSTULANTES DE DISTINTOS LUGARES DEL MUNDO?
Para mí fue un honor y un gran logro, no solo a nivel personal, sino como graduada de una universidad pública de una provincia considerada “periférica”. Este logro reafirma la calidad académica de la UNLaR. Mis dos carreras de grado, así como los cursos de inglés, los realicé en esta universidad, por lo que fue la formación en esta casa de altos estudios la que me permitió alcanzar este objetivo.

ZONA DE DISCUSIÓN CLAVE
Si en los tramos anteriores aparece la construcción de una vocación y el acceso a una oportunidad, aquí se vuelve visible el núcleo de su proyecto intelectual. El trabajo doctoral de Macarena Gandur no sólo se inscribe en el campo de la literatura latinoamericana, sino que se posiciona en una zona de discusión clave: la de los enfoques decoloniales y la relectura de las producciones culturales desde los márgenes. En ese cruce entre teoría y objeto -vanguardias no metropolitanas, redes alternativas, epistemologías situadas- se configura una apuesta que, lejos de reproducir tradiciones consolidadas, busca intervenir en ellas. Al mismo tiempo, su recorrido vuelve sobre una certeza: la formación en la universidad pública no es un punto de partida menor, sino una plataforma desde la cual disputar lugar en los debates académicos internacionales.
TU TRABAJO DOCTORAL ESTARÁ ORIENTADO A LA LITERATURA LATINOAMERICANA CON ENFOQUE DECOLONIAL. ¿QUÉ TE INTERESA PROBLEMATIZAR DESDE ESA PERSPECTIVA?
Mi área de interés se centra en estudiar diferentes grupos de vanguardias latinoamericanos que llevaron a cabo proyectos cuyo propósito estaba orientado a repensar la concepción del “ser americano” (en términos de Rodolfo Kusch) y su conexión con el territorio desde un compromiso con la filosofía de la liberación. Mi proyecto se centra en tres grupos: Grupo Calíbar (Argentina), Grupo Anteo (Bolivia) y Grupo Valparaíso (Chile), los cuales poseen la particularidad de que constituyeron una red artística alternativa por fuera de los centros metropolitanos de cada país. Por lo tanto, estos artistas generaron una valiosa contribución institucional y académica fundada en una epistemología latinoamericana. Para comprender los proyectos de cada grupo, me sitúo desde marcos teóricos decoloniales, entendidos como aquellas perspectivas que buscan validar puntos de vista no europeos para comprender el pasado y el presente. Este enfoque no se encuentra libre de contradicciones propias de la fusión entre el ser americano y una lógica moderna, sin embargo, ha jugado un rol fundamental en las luchas de las sociedades por recuperar el control sobre sus narrativas, objetos y territorios.
¿QUÉ AUTORAS, AUTORES, OBRAS O DEBATES TE MARCARON EN ESA LÍNEA DE INVESTIGACIÓN?
Comencé a sumergirme en los marcos teóricos decoloniales a partir de mi tesis de la Lic. en Historia, aunque la fascinación por esta línea de investigación empezó antes, con la lectura de América profunda de Rodolfo Kusch en la cátedra de Literatura Hispanoamericana de Letras. Sumado a ello, en el último año de la carrera en Historia, elegí la orientación en Arqueología, una disciplina que, a lo largo de los años, se sentó sobre las bases de la colonialidad y una violencia epistémica que las perspectivas actuales buscan romper. En esta discusión, la concepción de arqueología indisciplinada de Alejandro Haber también jugó un rol fundamental en mi investigación. Este enfoque busca situarse en los márgenes/fronteras como lugares de resistencia, pero sobre todo, como lugares de producción cultural e ideológica que generan una fricción con lo colonial.
¿QUÉ TE APORTA LA FORMACIÓN EN UNIVERSIDAD PÚBLICA CUANDO TE TOCA COMPETIR EN ESPACIOS ACADÉMICOS INTERNACIONALES?
Mi formación en la universidad pública fue fundamental. Me permitió aprovechar cada instancia de formación y generar una gran cantidad de valiosos antecedentes académicos que son determinantes a la hora de aplicar a becas. Pienso que esto pone en evidencia la excelencia académica de nuestras universidades, que nos brindan una formación capaz de posicionarnos en lugares de ventaja a la hora de competir en oportunidades internacionales.
¿QUÉ COSAS DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE LA RIOJA SENTÍS QUE LLEVÁS COMO HERRAMIENTAS CONCRETAS A ESTA NUEVA ETAPA?
Todo mi recorrido académico lo realicé en la UNLaR, así que no solamente me llevo una gran formación, sino un enorme cariño por mis carreras y docentes, cuya guía me permitió alcanzar mis objetivos académicos y construir una red de contacto con grandes investigadores de la provincia y el país.

APRENDER, EL CENTRO
Toda proyección implica, también, una zona de incertidumbre. En el tramo final de esta entrevista, el horizonte deja de ser exclusivamente académico para volverse experiencia: mudarse, adaptarse, habitar otra lengua, otra escala, otros ritmos. En el relato de Macarena, el desafío de ingresar a un programa de alta exigencia convive con una conciencia lúcida de lo que implica desplazarse desde una provincia como La Rioja hacia una ciudad como Chicago. Entre el entusiasmo y la duda, entre la expectativa y el temor, aparece una idea que ordena esa transición: entender el doctorado no como una instancia de llegada, sino como un nuevo comienzo, donde aprender vuelve a ser el centro.
¿CÓMO IMAGINÁS EL DESAFÍO DE INSERTARTE EN UN PROGRAMA TAN EXIGENTE Y, AL MISMO TIEMPO, EN UN ENTORNO CULTURAL MUY DISTINTO?
Me imagino que será un programa muy exigente, pero a su vez enormemente enriquecedor. En esta universidad tendré contacto con profesores de diferentes países del mundo, lo cual es importante a la hora de ampliar las perspectivas de investigación y participar en diálogos internacionales sobre los estudios latinoamericanos. Será un gran desafío, pero es una situación que me entusiasma mucho y siento que me permitirá un gran desarrollo profesional y personal.
¿QUÉ MIEDOS APARECEN CUANDO PENSÁS EN VIVIR Y ESTUDIAR EN OTRO PAÍS DURANTE VARIOS AÑOS?
Pienso que uno de los miedos que aparecen al tomar una decisión tan importante es cuestionarse si fue la correcta. Al momento de elegir la universidad en la que quería estudiar no solo estaba pensando en mi carrera académica, sino también en el lugar en donde viviría los próximos cinco años. Pasar de vivir en La Rioja a una gran ciudad como Chicago es un cambio abismal, así que soy consciente de que me costará en un inicio y tendré que aprender muchas cosas nuevas, pero es algo que a su vez me entusiasma.
¿Y QUÉ ILUSIONES O SUEÑOS TE DESPIERTA ESA MISMA IDEA?
Al hablar con actuales estudiantes del programa, todos ellos me mencionaron lo emocionante y estimulante que les resultaba el doctorado y la vida en Chicago. Es una ciudad en donde abundan las propuestas culturales y posee una gran cantidad de inmigrantes de diferentes partes del mundo. Siempre me atrajo la idea de convivir con grupos conformados por personas de tan diversas nacionalidades, creo que es una experiencia muy enriquecedora y permite adoptar nuevas perspectivas para concebir el mundo. Así que no solamente estoy ansiosa por comenzar mis estudios doctorales, sino también por convivir en un ambiente tan diverso y estimulante.
EN MOMENTOS DE DUDA O INSEGURIDAD, ¿QUÉ TE DECÍS A VOS MISMA PARA SEGUIR ADELANTE?
En momentos de duda o inseguridad sobre si seré capaz de estar a la altura de las exigencias, pienso en que esta oportunidad no me hubiera llegado si no estuviera capacitada para llevarla a cabo. Además, algunos de los docentes con los que conversé durante el proceso remarcaban la importancia de mentalizarse de que se llegará al programa a aprender; ellos no pretenden que sus estudiantes comiencen el doctorado sabiendo todo, sino que sigue siendo una instancia de formación en la cual la importancia radica en la disposición de cada alumno a seguir incorporando conocimientos y perfeccionándose en la investigación.

DERIVAS POSIBLES
Ya sobre el cierre de la conversación, el foco se desplaza hacia el porvenir, pero no como una proyección abstracta, sino como una continuidad de sentido. Más allá del programa doctoral, lo que aparece es una concepción de la formación como experiencia integral: aprender, desplazarse, enseñar, volver -de distintos modos- sobre aquello que dio origen al propio recorrido. En esa perspectiva, el futuro no se organiza en torno a una meta final, sino como una serie de derivas posibles donde la academia, la identidad y la vocación se entrelazan en un mismo horizonte.
¿QUÉ ESPERÁS APRENDER EN NORTHWESTERN UNIVERSITY, MÁS ALLÁ DEL TÍTULO DOCTORAL?
Más allá de la formación doctoral, pienso que la oportunidad de vivir en otro país tan diferente a Argentina será una experiencia inigualable. Tener contacto con gente de diversos países me permitirá adoptar nuevas perspectivas no solo para la academia sino para la vida.
¿TE PENSÁS VINCULADA A LA RIOJA DURANTE EL DOCTORADO Y DESPUÉS DE TERMINARLO? ¿DE QUÉ MANERA?
Creo que siempre estaré vinculada a La Rioja, no solamente forma parte de mi identidad, sino que mi objeto de estudio surge de esta provincia. Cada uno de los proyectos que he desarrollado se encontró vinculado a ella y pienso que, a pesar de que es probable que mi propuesta de investigación doctoral se modifique en el transcurso de los años, siempre tendré como objeto de interés estudiar mi provincia y contribuir al corpus de conocimiento de su historia y literatura.
¿CÓMO TE IMAGINÁS EN CINCO AÑOS, CUANDO TERMINE EL DOCTORADO?
Es difícil imaginarme dentro de cinco años, especialmente porque será un período intenso, de muchos cambios que me harán crecer y cambiar como persona. Sin embargo, siempre he tenido la certeza de que la academia es el lugar donde quiero estar, así que probablemente, luego de terminar el doctorado, seguiré investigando y desempeñándome como docente, en donde pueda asumir el rol de mentora para guiar a estudiantes en su camino académico y brindarles apoyo de la misma manera que yo lo recibí en su momento.
¿HAY ALGO DE ESTA EXPERIENCIA QUE SENTÍS QUE TE VA A TRANSFORMAR NO COMO ACADÉMICA, SINO COMO PERSONA?
Es un gran cambio mudarse a un país y a una ciudad tan diferente a mi tierra natal, así que siento que todo el proceso va a implicar un crecimiento enorme y sobre todo un desarrollo de mi capacidad de adaptación. Es un cambio un poco intimidante, pero a su vez me entusiasma mucho.
¿QUÉ LE DIRÍAS HOY A UNA ESTUDIANTE O UN ESTUDIANTE DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE LA RIOJA QUE SIENTE QUE UNA OPORTUNIDAD ASÍ ES INALCANZABLE?
Son muchos los factores a tener en cuenta al momento de aplicar a universidades extranjeras, pero sin lugar a dudas, ser admitido no es algo inalcanzable. Es muy importante tener una buena formación: estudiar idiomas, participar en proyectos de investigación y de extensión y, sobre todo, tener un objetivo claro y un plan para lograrlo. Soy consciente de que una carrera académica requiere de mucho tiempo y dedicación. Yo tuve el privilegio de poder enfocarme por completo en mis estudios y sumar muchos antecedentes académicos valiosos. Si bien el trabajo de preparación puede ser muy arduo, no es inalcanzable si se aprovecha cada instancia de formación brindada por la universidad y los docentes.
SI PUDIERAS HABLAR CON TU “YO” DE HACE DIEZ AÑOS, ¿QUÉ LE DIRÍAS HOY?
Creo que le diría que sea un poco más paciente, que todo llega a concretarse a su debido tiempo. Siempre he tenido muchas ganas de explorar otros lugares y dedicarme a formarme académicamente. Este es un camino lento, en el cual los logros son progresivos y requieren de mucho tiempo. Algunas veces la impaciencia me llevaba a una gran desmotivación, pero lo importante es tener resiliencia y paciencia, ya que lograr ciertos objetivos es posible, pero requiere de mucho trabajo y dedicación.
¿QUÉ SIGNIFICA PARA VOS, EN LO MÁS PERSONAL, HABER LLEGADO HASTA ACÁ?
Haber llegado hasta acá me genera una gran satisfacción. Es un objetivo que tenía en mente desde la adolescencia y ver cómo mi dedicación junto con la guía de mis docentes me permitieron alcanzarlo me produce mucha emoción. Siempre me he imaginado vinculada a la academia, así que este logro no es solo profesional, sino también personal y me llena de motivación para seguir avanzando y aprovechar cada oportunidad que se me presente.
SI TUVIERAS QUE DEFINIR EN UNA FRASE QUÉ REPRESENTA ESTE PASO PARA VOS Y PARA LA RIOJA, ¿CUÁL SERÍA?
Lo primero que se me ocurre es describir este paso como excelencia académica en una provincia marginalizada. Tal como mencioné, mi formación es producto de la UNLaR y haber llegado a obtener esta beca en una universidad prestigiosa de un país “primermundista” demuestra que incluso en circunstancias de dificultades económicas y sociales, la calidad académica de nuestra universidad es innegable. Pienso que hay un prejuicio que considera que una buena educación solo puede brindarse en grandes metrópolis. Este logro evidencia que incluso en provincias pequeñas, donde las oportunidades pueden parecer limitadas, las instancias de formación denotan una calidad académica que es valorada internacionalmente. En un tiempo en el que las narrativas sobre el éxito académico suelen concentrarse en trayectorias centralizadas, el caso de Macarena Gandur introduce una variación necesaria. No hay aquí una fuga hacia los grandes centros como única forma de legitimación, sino una tensión productiva entre origen y proyección. Su ingreso a Northwestern no desmiente su pertenencia, la amplifica.
Quizás por eso su definición final -“excelencia académica en una provincia marginalizada”- no suena a consigna, sino a diagnóstico. En esa frase se condensa una experiencia personal, pero también una discusión más amplia sobre las condiciones de producción del conocimiento en Argentina. Gandur no sólo encarna la posibilidad de acceder a espacios de formación de élite, sino que pone en evidencia algo más incómodo: que esa posibilidad existe, muchas veces, a pesar de las desigualdades estructurales. Su historia, entonces, no se agota en el logro individual. Funciona como un punto de fuga desde el cual pensar la universidad pública, la investigación en las provincias y la persistencia de ciertas vocaciones que, aun en contextos adversos, encuentran modos de desplegarse. En ese cruce entre biografía y sistema, entre deseo personal y horizonte colectivo, se juega el sentido más profundo de este paso.
Lo que viene -años de estudio, adaptación, diálogo intercultural- será, sin duda, exigente. Pero hay algo que ya está claro: Macarena Gandur no llega a ese escenario a descubrir quién es, sino a poner en circulación una mirada que empezó a construirse mucho antes, en aulas, bibliotecas y discusiones que, lejos de los grandes centros, también producen mundo.