Ahyre puro

La música como un refugio y como un espacio de resistencia. La música como un punto de encuentro, como el eje en que se proyectan los abrazos. La música como una usina creativa que tiende puentes en bocanadas de una respiración profunda, hacia el interior, como una búsqueda constante. Y, también, como la impronta de una banda que se afirma en el fluir de cada melodía. La música, en esencia.

La irrupción de Ahyre en el escenario del folklore nacional vino a revolucionar no solo a ese amplio y complejo espectro musical, sino también a ofrecer una propuesta que nace desde las profundidades de un sentir que se instala rápidamente en el imaginario popular, con canciones que en la brevedad del tiempo se van convirtiendo en clásicos para un género que, como rasgo esencial y definitorio del cuarteto salteño, no sabe de estructuras.

Hay un transmutar constante, un atravesar fronteras, límites, dejando atrás todo lo preconcebido para dar a luz a una nueva instancia en la que la melodía manda al compás de los latidos de un corazón que se deja llevar, que se siente fluir y que se convierte en refugio para los tiempos convulsionados a los que asistimos a diario, en lo cotidiano. Un refugio. Y también un espacio de resistencia.

Así es como Ahyre transforma la música, la convierte en un punto de encuentro, como el eje en el que se proyectan los abrazos. Así es como el grupo formado en 2019 transforma la música, la convierte en una usina creativa que tiende puentes en bocanadas de una respiración profunda, prolongada y absolutamente necesaria. Hacia el interior, como una búsqueda, como una indagación en lo constante. Y también como la impronta de una agrupación que es familia y que se alimenta y afirma en el fluir de cada melodía. En su estado más puro. En lo genuino, en lo sincero y en lo generoso del sostener, del contener, del respirar.

«Mientras todo el mundo corre a ningún lado / Sin pensar que el tiempo pasa despiadado / Solo quiero ser la mano que a tu lado / Te acompaña día a día en cada tramo», afirman Juan José Vasconcellos, Federico Maldonado, Sebastián Giménez y Hernando Mónico. «Nuestras flores», el más reciente lanzamiento de lo que será el segundo trabajo discográfico de Ahyre no es solo una proclama musical que viene a dar cuenta del trabajo desarrollado por la banda en pleno viaje, sino también una invitación a reflexionar, a hacer una pausa y pensar sobre la manera en que asistimos al convite de la vida en su complejidad existencial. Y un claro convencimiento:

«El jardín en donde crecen nuestras flores / El color que va templando las mañanas / La canción que siempre suena por las tardes / Pueden pintar, pueden crear luces en las miradas». Pintar, crear luces en la mirada. Pero también plantar bandera y pregonar, una vez más, las premisas de un camino en el que la música es esencia fundamental del dejar traslucir el sentimiento y la concepción de una forma muy especial de abordarla.

«Nuestras flores» es una canción que evidencia una orquestación de alta calidad, y la potencia vocal de la agrupación que ya es su marca registrada. Pero no es solo eso. El single crea además un sonido envolvente que invita a conectar con lo interno y lo fundamental, con una propuesta que ubica la música como un espacio de contención y de sostén. Y, fundamentalmente, de encuentro con el otro y uno mismo.

«Es una canción que viene como anillo al dedo», afirma Federico Maldonado, una de las voces de Ahyre, a 1591 Cultura+Espectáculos en un encuentro previo a que la banda se suba al escenario del Atahualpa Yupanqui, en Tucumán y a pocas horas del estreno de «Nuestras flores», que ya evidenció en su corto recorrido la estrecha relación que establece la banda con su gente, con su público, con esa familia que va creciendo día tras día y que agiganta un proceso de construcción constante, de elaboración artesanal para cada nueva entrega que deriva luego en rituales de encuentro por los diferentes escenarios del país.

«Creemos que la música es de alguna forma el punto de partida; a partir de ahí empezamos a encontrarnos con las palabras que acompañan la intención de la música», agrega Juan José Vasconcellos -cerebro creativo de la banda- y traza, así, el mapa existencial de Ahyre, aferrado a un repertorio que es, al mismo tiempo, derrotero de un camino que hoy los ubica en sitiales de privilegio, a un par de meses de subirse al Teatro Ópera, en Buenos Aires, pero cosechando en lo constante los frutos de una propuesta que atraviesa, que conmueve y que invita al disfrutar, como si de un juego se tratara, pero de un juego en el que la seriedad es sinónimo de compromiso, de pasión y de ofrenda.

¿CÓMO SE VIVE EL HECHO DE LANZAR UN TEMA NUEVO LUEGO DE HABER METIDO UN ÉXITO TRAS OTRO? ¿CÓMO VIVEN ESTE PROCESO?

Juan José Vasconcellos – Contentos, porque sabemos que la máquina sigue trabajando, sigue avanzando. Hemos presentado canciones nuevas como ‘Las ideas’; ahora salió ‘Nuestras flores’, y estamos muy contentos porque hubo mucha respuesta positiva. Siempre decimos que no somos muchos de los números, pero hay gente que por ahí entiende más y no va comentando que gracias a Dios la familia se va agrandando, entonces celebramos eso no, que las canciones rápidamente dejan de ser de Ahyre y pasan a ser del público.

ESE ES UN FENÓMENO MUY INTERESANTE QUE SE DA TAMBIÉN GRACIAS A LAS REDES SOCIALES, A LO DIGITAL, ¿ES MÁS FÁCIL HACER MÚSICA AHORA, O SE VUELVE MÁS COMPLEJO EN ALGÚN PUNTO?

JJV – Tiene sus pro y sus contras, como todo. De pronto es más fácil comunicar una canción porque hoy por Instagram, por Spotify, por YouTube estás en el otro punto cardinal del planeta en un segundo, a un clic, pero por otro lado eso también hace de que ese universo sea bastante más ocupado por propuestas artísticas. Y en todo ese océano tenés que dar un motivo a través de tu música, a través de tu mirada musical a quien está del otro lado para que pueda entrar, escuchar y linkearse un poco con lo que vamos sintiendo nosotros con nuestra música.

VOLVIENDO A «NUESTRAS FLORES» Y AL MENSAJE DE LA CANCIÓN, QUE CREO ES UN MENSAJE QUE VA PARA EL OTRO LADO, HACIA EL LADO DE VOLVER A ENCONTRARNOS UN POQUITO CON LAS RAÍCES, PRIMERO PREGUNTARLES SOBRE EL PROCESO DE GRABACIÓN PARA ESTA CANCIÓN Y TAMBIÉN PREGUNTARLES CUÁNTO TIENE QUE VER ESE MENSAJE QUE ESTÁN LANZANDO CON LO COTIDIANO DE CADA UNO DE USTEDES, CON LA FORMA EN QUE VIENEN VIVIENDO ESTE TIEMPO DE AHYRE.

Federico Maldonado – Es una canción que vino como anillo al dedo por lo que decís, por lo vivido, por cómo hemos pasado una pandemia, por el presente que hay hoy no solo en nuestro país, sino en el mundo. Queremos que el mensaje sea claro, volver a las raíces, a entender que se puede salir adelante, que se puede, entonces gracias a Dios la canción ‘Nuestras flores’ llegó en un momento bastante oportuno, no solamente para la gente. Nos está pasando que nos hemos emocionado nosotros; nos ha pasado en el estudio que más de uno de nosotros ha lagrimeado al escuchar la canción y le ha traído cosas muy lindas. Es algo que realmente nos está pasando a todos, todos somos papás, en este mundo por ahí complicado en el que sentimos la necesidad de proteger a nuestros chicos, y esa sensación se hace extensiva no solo a nuestros chico, sino también a nuestros abuelos, a nuestros padres, el hecho de proteger en un mundo tan complicado. Es una canción bastante tierna bastante positiva y nos hace muy felices, porque el mensaje ha llegado, ha llegado claro y en un momento bastante oportuno, así que estamos muy felices de haber presentado esta canción en el momento que lo hicimos

A NIVEL SONORO TAMBIÉN SE EVIDENCIA ESE MENSAJE, ESPECIALMENTE CUANDO SE VA ARRIBANDO HACIA EL FINAL, QUE ES COMO UNA INVITACIÓN A QUEDARSE TAMBIÉN UN POCO EN SILENCIO, A ESCUCHAR OTRAS COSAS…

JJV –  Sí, ha sido un poco la intención. Creemos que la música es de alguna forma el punto de partida y que a partir de ahí empezamos a encontrarnos con las palabras que acompañan la intención de la música. Y después de eso empieza a ocurrir todo ese viaje de producción, que a nosotros nos encanta entrar al estudio, es como entrar en Disney. Entonces empezamos a buscar qué es lo que nos brinda esa música y esa letra en estado puro como para poder potenciar, y ciertamente hablamos en la canción de buscar tranquilidad, de buscar escapar de toda la vorágine que de pronto es la ciudad, el cemento, los semáforos, los bocinazos y todo aquello con lo que uno convive pensando que es algo normal y de pronto si ponemos pausa un ratito, empezamos también a evaluar que no es tan normal, y que mucho más sano para la cabeza y para el cuore de uno es poder conectarnos con la naturaleza, la persona que tenés al lado. Muchas veces las personas con quienes convivimos en un mismo hogar, no nos brindamos entre nosotros el tiempo necesario, el tiempo para poder conectarnos, para poder preguntarle a la otra persona ‘¿cómo te fue hoy? ¿qué hiciste? ¿cómo te sentís?’ y todo eso, el día a día, la rutina, te lo va de alguna forma anestesiando. Esta canción tiene por objeto invitarnos a todos a reconectar con las pequeñas cosas que nos hacen mejores. Difícilmente putearte en la calle por un semáforo rojo o verde te sume. Más bien te va a sumar encontrarte en un contexto… no sé, de pronto nosotros ahí en Salta mirando los cerros, mirando los paisajes, abriéndote un vino con un amigo. Esas cosas son las que en definitiva van a terminar quedando en el recuerdo y en el historial de las cosas importantes.

¿COMO GRUPO LO CONVERSAN A ESTO DE CÓMO HACER PARA NO PERDER DE VISTA ESE ESENCIA, CUANDO DE PRONTO AHYRE HA TENIDO UN CRECIMIENTO SUPERLATIVO Y POR AHÍ PUEDE QUE ESO LLEVE QUIZÁ A PERDER UN POCO LA PERSPECTIVA?

JJV – Lo charlamos; pero procuramos vivirlo más que hablarlo. Cuando vemos que alguno de nosotros está un tanto ofuscado, bueno, mediante la broma, mediante el abrazo, mediante la charla tratamos de resetear y seguir adelante apuntalándonos. La vida que hoy nos toca vivir, y en buena hora que es esta la que nos toca vivir, porque es a través de algo que amamos que es la música, es bastante vertiginosa por momentos, es como que por momentos no hay tanto tiempo de descanso y por el contrario de lo que se pronostica, muchas veces tenés un tiempito para pensar y para estar en silencio, el famoso ocio creador, pero muchas otras veces no tenés tiempo ni de tirarte a descansar media hora. Hoy estuvimos de viaje en viaje, en la prueba de sonido, resolviendo otras cuestiones más ajenas a la música, y estamos aquí charlando y ya nos empezamos a preparar para otro show. No es una queja, sino todo lo contrario. Estamos haciendo todo lo que queremos hacer y funcionar de esta manera. Por ahí cada quien tiene un día y está el resto ahí para hacer el aguante.

¿Y CÓMO SE HACE EN ESTE MUNDO TAN INTRINCADO DE LA MÚSICA EN GENERAL Y DEL FOLKLORE EN PARTICULAR PARA OFRECER UNA PROPUESTA ORIGINAL, DIFERENTE? ¿CÓMO SE HACE PARA SER SIEMPRE UN POCO «NUEVO» Y OFRECER ALGO DISTINTO?

FM – No sé; yo en mi caso particular lo que aprendí con los chicos, con cada uno de ellos, es la forma de trabajo. Yo creo que se ha ido dando un poco con todo. Nos hemos encontrado en Ahyre en una etapa de nuestras vidas, creo que de madurez, con muchas ganas de trabajar, con muchas ganas de que lo poco o mucho que hagamos, que sea pisar fuerte; después si sale o no sale es otra cosa, pero la idea básica siempre fue esa a la hora de generar música, de crear. Recién decíamos también en otra nota, que yo quisiera que la gente pudiera estar a la hora de la cocina, cuando Colo (Vasconcellos) y Guido se juntan a crear los sonidos, los ritmos, es algo tan mágico. Tiene un poco que ver con todo, con el camino que ha recorrido cada uno con lo vivido; todos hemos tenido experiencias distintas en diferentes agrupaciones y se ha dado que nos hemos encontrado en un lugar donde si bien cada uno tiene un estilo o un gusto distinto, las ganas son exactamente las mismas, y yo creo que eso da el fruto. A la hora de trabajar nos sentamos y decimos ‘qué hacemos ahora’; empezar a probar, muchas cosas van descartándose como todo trabajo, no todo va quedando, pero gracias a las ganas tenemos cosas para descartar y cosas que van quedando. Es tanta la data que vamos generando, tanto el sonido, que si ustedes por ahí escucharan canciones antes de ser presentadas, y me ha pasado a mí en lo particular por darte un ejemplo en una canción del disco anterior ‘Quiero más’, cuando la presentamos era una canción totalmente distinta a la que suena hoy, pero gracias a Dios eso habla de la libertad que tenemos, de la cantidad de data que hay, llegamos con una idea al estudio y van saliendo cosas maravillosas que la gente por ya la escucha terminadas, pero a mí me encantaría un día, si puedo y me dejan, poner cámaras en el estudio para que la gente vea.

EL PROCESO CREATIVO ES SIEMPRE UN LUGAR UN TANTO MISTERIOSO, ESPECIALMENTE PARA QUIENES YA ESCUCHAMOS EL TEMA TERMINADO, PERO QUE NOS IMAGINAMOS UN MONTÓN DE CUESTIONES; DEBE SER MARAVILLOSO PODER VERLO. PERO JUSTAMENTE RESPECTO DE ESO, ¿SOBRE QUÉ SONIDOS LES GUSTARÍA PROFUNDIZAR EN ESTE NUEVO TRABAJO DEL QUE YA ESCUCHAMOS DOS CANCIONES? ¿HACIA QUÉ OTROS HORIZONTES VA AHYRE?

JJV – Recién lo hablábamos. El segundo disco es muy importante porque viene a reafirmar la identidad que de pronto ha propuesto el primer disco y en ese plan es muy importante subrayar dos cosas: el sonido particular que propone Ahyre de sus composiciones, arreglos y producción, y en segundo lugar, y fundamental, la raíz folklórica. Nuestras canciones siempre parten de una esencia folklórica. ‘Nuestras flores’ tiene un poco ese juego de una manera muy gráfica. En la primera mitad encontrás el sonido de un ronroco, de quenas, de un montón de bombos legüeros sonando ahí en la primera estrofa, como si fuera una especie de comparsa carnavalera, y de pronto la canción te llevó un poco más a un audio de banda más ochentosa por momentos, hay una trompeta que te hace flashear, hay una cosa newyorkina por decirlo de alguna manera, y jugar con esos elementos sin perder la identidad para nosotros es muy importante. Creo que este disco tiene mucho de eso, ya lo tiene también en ‘Las ideas’, ya lo tiene también en ‘Cómplices’, y estas canciones identifican y reafirman lo que hemos buscado en el primero, ese cruce o ese ‘crossover’ como suele decirse técnicamente; ese cruce de sonidos, de universos, es algo que a nosotros nos seduce un montón.

PARA QUIEN LOS ESCUCHA HABITUALMENTE, RESULTA CASI INEVITABLE EN ALGUNAS CANCIONES IRSE HACIA UNA ATMÓSFERA PINKFLOYDIANA, HACIA BANDAS COMO U2, SE EMPIEZAN A MEZCLAR CIERTAS CUESTIONES, LO QUE ES MARAVILLLOSO QUE OCURRA. LO QUE PLANTEAN DEL CRUCE MUSICAL TAMBIÉN ES MUY INTERESANTE QUE SE DE, PERO ¿CÓMO SE HACE PARA SER UNA USINA CREATIVA, HAY UNA RECETA PARTICULAR O SE VAN FUSIONANDO LOS GUSTOS DE CADA UNO?

JJV – Creo que todo es producto de haber escuchado mucha música y a través de ir decodificando estilos y géneros, y la conclusión siempre es la misma: la música es una sola y a partir de esa conclusión se te hace todo más fácil, porque empezás a sacarte de la espalda el peso de prejuicios, de preconceptos, de pruritos de todo tipo como que si la gente va a pensar o no va a pensar si es folklore, si no es folklore. Es música y punto. Y para nosotros vivirla de esa manera es algo que disfrutamos un montón y mucho más. Amamos el folklore, amamos las tradiciones de nuestro país, la música popular de nuestro país. Está en nuestras raíces por ser del interior, por ser salteños, por haber nacido en cuna de cantores, no solamente como provincia, sino también cada una de nuestras familias. Todo eso va a hacer que el folklore corra siempre por nuestras venas y no estamos asustados de perder esa esencia, ni mucho menos. Tenemos la tranquilidad y la seguridad absoluta de que va a estar siempre eso y a partir de ahí, sólo queda jugar, disfrutar, divertirnos, porque además del folklore como bien dijiste, como bien sacaste la ficha, escuchamos bandas como Pink Floyd, escuchamos bandas como Beatles, Serú Girán. Si nos ponemos nombrar seguro dejamos afuera alguien, porque tratamos de conectarnos con cuanta música se nos cruce, con cuantos géneros existan y aprender; procuramos aprender. Toda esa data es el resultado final de la música de Ahyre que empieza como a mezclarse y empieza a tener un resultado que creemos empieza a darse de manera un poco más particular.

MÁS ALTO SOLO EL CIELO

Tal vez, uno de los secretos que sostiene a la propuesta de Ahyre sea, precisamente, que no hay secretos. Musicalmente, la banda salteña pone sobre el escenario la transparencia de lo que se traduce, a su vez, en una búsqueda interminable desde los territorios habitados previamente por sus integrantes, en una confluencia constante de gustos y preferencias personales que se conjugan en las canciones que, a su vez, no solo conmueven desde lo compositivo, sino que también evidencian el ADN de una «máquina» que funciona a la perfección en cada uno de sus engranajes. «Más alto que nosotros solo el cielo», reza una de las canciones del ex Héroes del Silencio, Enrique Bunbury. Esa, y no otra, parece ser la fórmula de una agrupación que no se pone límites a la hora de la creación y que tiene como horizonte el disfrute, esa presencia que es color para vivir y que desde la magia de lo intangible, se vuelve melodías.

«Mientras la ciudad se rompe en cada esquina / Y demora casi siempre los encuentros / Simplemente yo prefiero de la vida / Vernos aquí, solo la luz, la libertad al viento». Una vez más, la letra de «Nuestras flores», da cuenta de lo esencial de una propuesta que crece, que se agiganta y que más alto que cada uno de sus integrantes, solo tiene al cielo.

¿HAY ALGÚN TECHO PARA AHYRE?

FM – Ojalá que no; yo creo que a los techos se los pone uno mismo. Esperemos que no, esperemos que esto sea simplemente el inicio de un camino interminable de búsqueda como dice el Colo. Yo creo que gracias a Dios la manera en que tenemos de trabajar hace que no haya techo, no por el talento, sino por la búsqueda. Somos una banda que todo el tiempo escucha música, que busca ritmos, que busca géneros. Yo creo que por ese camino Ahyre no se va a terminar nunca; puede gustar más o no, pero siempre creo que vamos a tener algo que mostrar, porque de eso se trata. Venimos con diferente data, cada uno desde su lugar, somos distintos en gustos. En mi caso soy mucho más de los cantantes, de lo vocal, amo a los cantantes. Gracias a Dios pudimos aprovechar, juntar todo, y armar lo que es Ahyre hoy. Hay un poco de todo; el sonido orgánico que han logrado los chicos, Colo con Guido, y hemos incorporado nuestro gustito también, nuestra pizquita, lo que ha hecho que lleguemos a este momento de Ahyre que ojalá no tenga techo. Si fuera así yo sería feliz, porque quiere decir que vamos a tener Ahyre para rato.

ES EVIDENTE QUE TAMPOCO TIENEN NINGÚN TIPO DE TEMOR A PROBAR, A SALIRSE, A CORRERSE; NO TIENEN NI TEMORES NI PREJUICIOS RESPECTO DE ESO…

JJV – No, somos panmusicales (risas), es una definición que acaba de nacer en el camino. Somos personas que aman la música, somos cinco tipos que amamos tocar, amamos cantar y componer canciones y eso es lo primero. En buena hora que partimos siempre de la música folklórica porque eso nos otorga una identidad que puede tener la posibilidad de trascender de una manera muy única la frontera. Somos muy de escuchar el folklore de otros lugares del mundo, nos encanta la música árabe, la música celta, el folklore de toda Latinoamérica y todo eso, todo ese world music como se dice, converge en un aprendizaje que procuramos ponerlo en ejercicio, y a partir ahí buscar divertirnos.

FUERON TRES LAS NOMINACIONES QUE ESTE AÑO TUVIERON EN LOS PREMIOS GARDEL, QUE NO ES POCA COSA. ¿CÓMO CALIFICAN ESTE MOMENTO GRUPAL? ¿CÓMO LO VISUALIZAN?

FM – Bueno, yo estoy en un lugar bastante privilegiado. Si tengo que darte mi punto de vista, estoy en un sueño. Ya el año pasado haber estado nominado en una terna y encima ganarla… Yo creo que era algo bastante impagable, es el máximo premio de nuestro país y estar nominados en tres ternas, reafirma este momento de Ahyre. Yo creo que la búsqueda ha dado sus frutos como familia, como grupo estamos en un momento muy importante, porque estamos todos muy unidos y creo que está todo muy bien. Hasta suena raro decirlo, porque por ahí vos decís bueno, una banda que va por el buen camino, si se quiere en lo particular, en lo personal, y en la convivencia está todo tan bien, nos llevamos tan bien todos, hay mucho, cariño. Yo creo que es el momento perfecto de Ahyre. Ojalá esto no sea el techo. Yo creo que tiene que ver con cómo es cada uno, cómo tomamos las cosas que nos van llegando, el cariño, entendemos que todo esto es gracias a la gente también. Justamente hoy hablábamos con Colo el tema del saludo con la gente, que es tan lindo, poder disfrutar eso de llegar a un predio y saludar a todos y sacarse la foto con todos y agradecer más que nada, porque la gente te lleva donde vos estás hoy. Entonces poder disfrutar y agradecer al público porque sin ellos nosotros no estaríamos tocando. Hoy tocamos en Tucumán y está todo vendido, la gente va a venir a escuchar música y es por eso que estamos aquí, entonces creo que estamos en un momento bastante lindo para disfrutar, nos ha llegado en una edad, en una madurez donde podemos disfrutar lo que hacemos y podemos tomar todo con más calma. Gracias a Dios por el tiempo he notado que ninguno está fuera de carril y el que se quiere ir, como dice el Colo entre broma y broma, lo traemos de vuelta a cachetazos (risas).

¿SIENTEN QUE LA MÚSICA ES UN REFUGIO PARA USTEDES, PARA LA GENTE? ¿SIENTEN QUE LA MÚSICA ES UN ESPACIO DE RESISTENCIA TAMBIÉN PARA LOS TIEMPOS QUE ESTAMOS VIVIENDO?

JJV – Absolutamente. La música es sanadora. La música es una medicina en algún punto y quienes podemos procuramos estar cerca de eso podemos dar testimonio, podemos dar fe que sí; cuando vos estás mal de pronto una canción que está arriba te saca de ese malestar, cuando querés buscar paz también, una canción tranquila te lleva a un estado y a un estadio de tranquilidad, y nosotros procuramos también vivirla de esa forma. Y a través de sus letras también es muy importante. Con el tiempo, con los años, vamos aprendiendo lo importante que es una letra adentro de una canción y lo mucho que puede provocar en el otro. Como ‘Nuestras flores’, ‘Las ideas’ también es una canción que nos invita a mirar hacia adentro, sanar, porque todo tiene que ver con lo mismo. Hoy vivimos tiempos durísimos, vertiginosos. De pronto quienes dirigen las riendas de las provincias de los países, la mandan a la tercer tribuna y quienes estamos ahí laburando somos los que terminamos pagando los platos rotos y eso provoca mucha angustia, mucha incertidumbre, mucho estrés y ahí está el rol que juega la música, muy importante. A través de la música nosotros hemos podido conectar con cosas maravillosas, con sensaciones, momentos, vivencias, amistades y todo eso nos lo viene regalando la música, así que somos testigos y podemos dar fe de lo sanadora que es la música.

NOVIEMBRE LOS VA A ENCONTRAR EN BUENOS AIRES, DONDE YA VAMOS A PODER ESCUCHAR EN VIVO LAS NUEVAS CANCIONES DE AHYRE. ¿QUÉ SIGNIFICA BUENOS AIRES PARA USTEDES?

FM – Es muy importante, es doblemente fuerte para nosotros porque no es solamente la ciudad sino el lugar donde vamos a tocar, el Teatro Ópera, semejante teatro con tanta historia, tan riquísima en música. Nos pone muy felices poder volver; habla no solamente de la respuesta que hubo de parte del público, sino también del cariño que le tenemos al Teatro. Hay miles de teatros en los que podríamos tocar y el Ópera nos hace sentir muy bien, supimos recibir bien esa magia, no nos hemos apunado como dicen acá el Norte, y hemos disfrutado bien, gracias a Dios. En Buenos Aires he notado mucho el crecimiento de la familia de Ahyre, de los seguidores, nos ha pasado de salir como de costumbre después de cada teatro y saludar a la gente que nos decía ‘primera vez que venimos a verlos, nos gusta la música que hacen’ y gente que no habíamos visto nunca. Somos mucho de eso, de conocer a los que nos van a ver, de entablar amistades. Entonces hemos notado mucho ese cariño en Buenos Aires y estamos felices de volver porque no es solo el Teatro sino la respuesta del público.

¿SE PREPARAN DE MANERA DIFERENTE PARA ESO?

FM – Dejamos la vida en cada escenario; nunca nos manejamos por la cantidad de público que haya o por lo mítico del escenario, simplemente lo que preparamos lo preparamos de igual manera para todos. Hay una frase que yo aprendí que dice que el día que por ahí no sientas esos nervios antes de subir al escenario te dediques otra cosa, entonces el día que lo tomemos como un kiosco, creo que ahí vamos a empezar a perder lo mágico que se vive en un show. Una vez me preguntaban también qué se siente en época de gira tocar casi todos los días la misma canción, y yo digo que la misma canción es una canción distinta en cada escenario por cómo se vive con el público el ida y vuelta. Se van generando sensaciones distintas, pero nunca nos medimos, el escenario no nos cambia, las emociones siempre son diferentes, las sensaciones también, entonces tratamos de vivirlo de esa manera. El show se prepara de una única manera en lo que es sentimiento y en el dejar la vida; tratamos de no medirnos porque creo que la gente se merece eso y nosotros también nos merecemos disfrutar lo que hacemos.

Merecimientos y disfrute. Ahyre, en estado puro.

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