Facundo Herrera: “Todos tenemos un otro que no contamos”

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Facundo Herrera: “Todos tenemos un otro que no contamos”
A punto de estrenar su programa “Los otros” en Canal 9, el periodista dialogó con NUEVA RIOJA. Sociedad, política, medios y redes sociales desde una mirada comprometida que fluctúa entre el ser riojano profundo y la vida en la gran ciudad.
Desde este lunes 13 a las 22, la televisión riojana contará con una nueva propuesta de un viejo conocido que vuelve a caminar por las veredas de la ciudad y a impregnarse del aire que lo vio nacer, crecer y desarrollarse dentro del ámbito de los medios de comunicación.
Facundo Herrera, voz e imagen, es marca registrada dentro del periodismo riojano, pero es también una mirada abarcativa a partir del amplio panorama que otorga la vida en la gran ciudad, con todas sus implicancias.
“Los otros” es el proyecto que el periodista pone en marcha como punto de partida a una especie de regreso parcial -siempre está regresando- a los pagos que siente profundamente propios, entre profesionalismo al extremo -él mismo reconoce cierta “obsesión por querer tener todo bajo el paraguas”- y emotividad profunda, y el contacto directo con referentes riojanos, tal como lo hacía a diario antes de partir a Buenos Aires, en el año 2006, detrás de nuevos sueños y objetivos por cumplir.
“Tenía muchas ganas de volver a vincularme de alguna manera con la comunidad riojana, porque toda mi carrera profesional la diseñé y la desarrollé en La Rioja y necesitaba por una cuestión profesional hacer algo que yo pueda controlar en su totalidad”, afirma Herrera al iniciar el diálogo que discurrirá a través de diferentes trayectos temáticos como su proyecto para la pantalla riojana, la actualidad de los medios de comunicación, las redes sociales, la política o la situación social. Y todo ello, desde un punto de encuentro que lo define y desde el cual planta sus banderas: “me siento absolutamente riojano y no es posible que por una cuestión de lejanía no vuelva a comunicarme; busqué y encontré el modo de hacerlo”.
– “Los otros” es un nombre que, para un programa de TV, puede sugerir muchas cuestiones vinculadas, por ejemplo, a la situación por la que actualmente atraviesa el país…
– “Los otros” puede ser como muy amplio y uno lo puede interpretar desde muchos puntos de vista; desde lo social podrías referirte a los marginados, a los que sufren las políticas económicas, a los que están fuera del sistema, a los que no tienen acceso a ningún tipo de inclusión económica y social. Podría tratarse tranquilamente de un programa así, pero no es este el caso.
– Entonces, ¿cómo encuadrarías a tu programa?
– Me inspiré un poco en la película “Los otros”, donde los muertos son los vivos que no saben que están muertos y los fantasmas son realmente las personas que están vivas, entonces los muertos que no saben que murieron ven fantasmas todo el tiempo, pero en realidad los fantasmas de los muertos somos los vivos.
Me gustó mucho esa idea, porque todos tenemos un otro que no contamos y me quería meter un poco en esa historia; buscar referentes de La Rioja que son muy renombrados, muy conocidos, muy recurrentes, pero que a su vez solo muestran su costado más de oficio o profesional.
Un músico en La Rioja es un músico, un doctor es un doctor, un periodista es un periodista, pero cuánto conocemos realmente de esa persona, de su sensibilidad, de sus virtudes, de sus vulnerabilidades, sus sueños y deseos, cómo pasaron su infancia, cuál es su relación con Dios. Ese tipo de cosas me interesaba hurgar y quería hacer un programa que sea posible de hacer en las circunstancias que yo estoy.
Se trata de un programa de entrevistas, en un contexto íntimo, pero a su vez moderno. Son dos tipos de entrevistas: una es en una mesa, tomando un vino y hablando de la vida, de la religión y de nuestros seres queridos y otra en la calle, caminando La Rioja y hablando de cosas más de charla de vereda. El programa va y viene en esos dos formatos de entrevista.
– ¿Y cómo se desarrollará esta propuesta en Canal 9?
– Se trata de una propuesta que considero moderna, pero eso no la hace porteña. Cuando me preguntaron del Canal qué tipo de programa iba a hacer les dije que no busquen ninguno parecido en la televisión nacional. No es que esté inventando nada nuevo, pero para mí el espejo de la comunicación de La Rioja no tiene que ser Buenos Aires, porque son públicos distintos, idiosincrasias distintas. El riojano tiene que verse reflejado con lo que vos le estás mostrando según su mirada y según su idiosincracia y desde ahí crear algo de calidad. Ese es el objetivo en cuanto al formato.
– ¿Es un ciclo, cuántos programas tenés pensado realizar?
– El canal me ofreció los lunes a las 22, un programa de una hora, con cuatro bloques. Tengo una parrilla de programas grabados, como tres o cuatro, y ahora voy a grabar dos más durante el fin de semana. Por ahora es hasta fin de año; tengo el espacio y lo quiero agradecer a la gente de Canal 9, a Marcos Juárez, a Mario Mercado, a todo el Canal.
Cuando les propuse la idea se entusiasmaron y me dieron todas las facilidades de poder hacerlo y yo les doy a ellos un programa enlatado, que lo produzco totalmente afuera del canal, por una cuestión práctica. Respeto mucho el laburo de la gente del Canal, a los trabajadores y la lucha eterna que tienen, pero al no estar físicamente en La Rioja decidí convocarlo a “Meco” Gonsha, que es un amigo muy respetado en el medio y que siempre que lo invito acepta y está. Nos conocemos muy bien, hicimos muchos trabajos para la TV Pública, tenemos mucha química para laburar y eso esta bueno.
– ¿Y a partir de esta nueva posibilidad, cómo estás viviendo esta especie de regreso a La Rioja?
– Con mucho entusiasmo, con ganas de hacer el programa. No es un trámite lo que hago; cada entrevista se produce de una manera especial, hablo con el entorno de los invitados para que sepan que son importantes para mí. No se trata de una entrevista de médico en la que uno pregunta ciertos datos básicos. Trato de meterme en el hueso del entrevistado y hago charlas en el entorno para conocer cosas íntimas y se arman charlas muy interesantes.
Por otra parte, me siento muy bien en La Rioja, tengo una relación hermosa con la sociedad riojana, siento eso, siento que hay un cariño, un reconocimiento, una cuestión mutua. Mucha gente me preguntaba cuándo iba a hacer algo y eso comenzó a entusiasmarme. Tengo muchos años en La Rioja de radio, TV y de docencia, entonces por qué no explotar, en el buen sentido de la palabra, ese capital. Tengo unos 15 años de trayectoria en la Provincia y de pronto no hacer nada me parecía una tontera. Me siento contenido en La Rioja; cuando estoy me siento abrazado a mucha gente.“La gente no está bien”
El paso de Facundo Herrera por La Rioja y el andar por sus calles para llevar adelante la grabación de “Los otros” abre una instancia por demás propicia para llevar el diálogo hacia la actualidad social, política, económica y también de los medios de comunicación. Con voz autorizada como pocas, dada su amplia trayectoria en los medios que le brindó la posibilidad, entre otras cosas, de trabajar con enormes referentes como Juan Alberto Badía, el periodista riojano puede trazar una radiografía concreta de nuestros días.
– ¿Cómo encontrás a La Rioja, desde un punto de vista social, político…?
– Vamos a llevar eso que me preguntás a un contexto más personal, para referirnos más a las personas. ¿Qué pasa, qué hacen las personas más humildes cuando un gobierno ajusta económicamente, cuando hay indicadores económicos negativos, cuando hay inflación, tarifazo…?, resignan comida para poder pagar la luz, comen segundas marcas cuando comen, etc.
En el caso de las provincias pasa algo similar; yo encontré a La Rioja como aplastada por este contexto nacional, eso sentí a partir de la percepción. Calles un poco más vacías que aquellas que veía en años anteriores La vi muy triste, muy vacía, vi preocupación en los rostros de las personas. Vi además que hay muchas casas de préstamos en efectivo, un síntoma muy claro que prestar dinero hoy es un negocio porque los necesitados no llegan a pagar la luz y van y se endeudan. Hay además un sistema de relación directa con el empleo público, y saben que es plata segura y eso es un indicador de que la gente no está bien.
Pero también vi a la par de eso un movimiento joven bastante crítico y activo con toda la realidad; veo que los chicos de hoy están como más compenetrados y me parece que en esto influyen mucho las redes sociales, que han traído cosas negativas como las fake news (noticias falsas), pero también cosas positivas como la organización social a partir de “El Famatina no se toca” en adelante, o la destitución de Tello Roldán en la UNLaR, que son dos íconos de organizaciones sociales a partir de las redes. He notado que esos jovenes tienen hoy un sistema de comunicación y organización social paralelo al convencional y logran instalar cierta agenda.
– Mencionaste a las redes sociales y el rol que vienen teniendo, pero como hombre de medios con amplia trayectoria, ¿cuál es tu visión en relación a este fenómeno, vinculado a la realidad por la que atraviesan los medios de comunicación?
– Los medios convencionales están en crisis, mucho más los gráficos; muy poca gente compra el diario, la mayoría lo lee en los bares y al haber acceso directo en el teléfono y muchos sitios virtuales con la información fresca, ya no existe el último momento o la primicia, salvo en casos muy puntuales como el de los cuadernos (de Centeno). La primicia ya no existe porque las redes son la fuente más importante de información.
Sabemos también que hay mucho monopolio y manejo de información a favor de ciertos negocios, que eso es cada vez más grande y eso hace que tengamos medios omnipresentes en la Argentina, con lo cual no estoy de acuerdo porque soy antimonopolio y me gustaría que haya más apertura.
Pero también hay una carencia en el nivel periodístico, que está muy por debajo de lo que se pretende. El periodismo real ha perdido peso en la sociedad; un periodista hoy no supera los 30 mil pesos (sueldo estándar en cualquier redacción) y un colectivero, con todo el respeto que me merece, supera los 40 mil pesos. La precarización del periodista hace que su nivel sea también menor.
Los medios, al menos los gráficos ya no venden lo que vendían y los recursos no son los que eran. Y hay otra relación también: las fake news no son solo potestad de las redes, muchas veces las redes son las que desenmascaran las fake news de los medios convencionales, entonces las redes sirven para desenmascarar mentiras que se disfrazan de verdades.
– En una de tus redes, precisamente, escribiste: “En contra del aborto. A favor de la despenalización. Ni tan verde, ni tan celeste”. Esa puede ser toda una definición de lo que ocurre en la Argentina por estos tiempos. ¿Cómo ves estos fenómenos que van surgiendo y que generan tantos puntos de vista y debates interminables?
– El tema del aborto es tan amplio…Podríamos decir que el presidente (Mauricio) Macri tiene un poroto a favor por haber instalado un debate progresista increíblemente contrario a lo que su gobierno es; por otro lado podríamos decir que lo hizo a drede como para que el debate social no se condensara en lo económico, y hoy todo el mundo está discutiendo sobre vida sí o vida no. Eso es importante, no digo que no, pero hoy hay otros problemas urgentes en la agenda, como los jubilados que no tienen para comprar un remedio. Lo cierto es que el debate social cambió el eje y eso ha alivianado la queja social enfocada solo en lo económico, y me parece que desvió Macri, inteligentemente, el tema.
En cuanto a lo discursivo, a mí me parece que hay una trampa muy grande en el debate; para mí todos los que están de un lado o del otro son pro vida, salvo los extremistas, con quienes no comulgo, pero quien se adueñó de la vida en el debate fue la Iglesia, la corriente celeste, que se adueñó inteligentemente de la vida, entonces los celestes son pro vida y los verdes son pro muerte. Esta trampa a mí me enoja mucho porque pone en dos bandos contrarios a personas que pueden incluso llegar a coincidir en muchas cosas, y me enoja mucho que los discursos en el Senado también se basen en eso. Los senadores en contra del proyecto de ley se pararon en el ‘yo defiendo la vida’ y a partir de eso ganaron el debate.
– De allí aquel mensaje…
– Estoy en contra del aborto porque creo todos los estamos, que nadie se va a embarazar a drede para abortar; nadie puede estar a favor de un hecho tan traumático y doloroso como ese, pero por otro lado me parece que la despenalización no es una cuestión de religión o moral, y tenemos que ver en qué contexto social, en qué país se debate un tema como ese.
En nuestro país, al haber tanta desigualdad social, tanta marginalidad, tanta probreza, despenalizar hace que ese casi 40 por ciento de pobres que hay en la Argentina, según los datos de la UCA, tengan una contención sanitaria para un flagelo que no se va a controlar con educación, porque la gente que está en esos espacios sociales está viendo qué va a comer mañana, ¿y uno le habla de educar, de cuidar, del anticonceptivo…? En un país con esta realidad hay que prestar mucha atención; ‘despenalicemos’ quiere decir que no se va a criminalizar el hecho del aborto.
– Sin embargo, en Argentina parece estar funcionando muy bien esto del blanco o negro, la grieta…
– La grieta, es un término que instaló Lanata, pero grietas son otras; grieta son los nazis contras los judíos, esas son grietas de verdad. Lo que tenemos en la Argentina es que nos encanta estar del lado visitante o del lado local; siempre nos tenemos que ubicar en cualquiera de esas dos opciones. Messi o Maradona es verdes o celestes, macrismo o kirchnerismo igual.
Es una característica muy Argentina la de no tolerar o respetar. Hasta en el periodismo se instala esa idea que si no te jugás por uno o por otro, sos un tibio. Creo que uno lo que tiene que hacer, si es periodista o si es un agente social con cierta referencia para la gente, es pararse en un lugar de análisis permanente de ambas corrientes; podrás tener más afinidad con una que con otra, pero hay un lugar en el medio. Del kirchnerismo saco cosas positivas, pero no saco la totalidad del kirchnerismo como un gobierno positivo. Rescatar lo bueno, criticar lo malo, con todos los gobiernos hay que tomar esa posición.

En la dirección inversa
La trayectoria de Facundo Herrera como periodista acumula ya 12 años fuera de La Rioja, desde que decidió atravesar las fronteras locales para continuar desandando su profesión en Buenos Aires. Sin embargo, su voz y su imagen lo traen siempre a este lado del planeta, donde dejó profundas huellas que, ahora, viene nuevamente a desandar. Como parte de su derrotero, aparece rápidamente en la memoria su participación en el programa Estudio País, donde compartió pantalla con periodistas de toda la Argentina, amalgamados por el siempre recordado Juan Alberto Badía, al igual que trabajos como productor, periodista, locutor y conductor en Canal 7. Actualmente, forma parte de un ciclo de entrevistas que se realizan en el marco de la Escuela de Comunicación de Editorial Perfil. Sin embargo, y más allá de su amplio recorrido en los medios de comunicación, existe también una faceta en la vida profesional de Facundo Herrera que bajo ningún punto de vista puede ni debe ser soslayada. Y es, tal vez, esa faceta la que da cuenta con mayor contundencia del compromiso con que asume cada instancia, aún cuando no sea estrictamente el protagonista. Desde Jade Producción Integral, Facundo es uno de los pilares fundamentales de la exitosa carrera que lleva adelante una de las voces más trascendentales de La Rioja en el contexto del folklore nacional: la gran “Bruja” Salguero. Cuenta el refrán popular que detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer. En este caso, la fórmula también puede perfectamente funcionar en la dirección inversa.

La presente entrevista fue publicada en la edición del domingo 12 de agosto de 2018 del diario NUEVA RIOJA.

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