Geométrica y sustentable

Original, innovadora y rupturista, la diseñadora de moda Jazmín Alem no deja de atraer todas las miradas en cada una de sus creaciones, piezas únicas concebidas por sus manos en las que conviven el arte, la elegancia clásica, los delicados toques contemporáneos y una mirada futurista sin límites, pero con elevados estándares en el cuidado del ambiente.
La línea del tiempo se detiene por un instante en el punto que indica que por el año 2016 nacía MuchA, marca que veía la luz con la idea de crear accesorios para el cuerpo, no solo con el propósito de adornarlo, sino también con el ideal de convertirse también en un elemento clave a la hora de vestir. A partir de esa instancia fundacional, la marca apostó por la personalización de cadenas corporales (body chains) y con el correr de los días fue cerrando el concepto que definiría al valor agregado de MuchA: la creación de piezas únicas. Investigación, información e inspiración de por medio abrieron las puertas entonces a la colección “Geometric” de prendas diseñadas con materiales acrílicos, algo absolutamente innovador para el mercado de la moda en Argentina.

Esas piezas de diseño con aires futuristas llevan en sí mismas un trabajo artesanal de principio a fin. Comenzando con la digitalización y selección de los materiales, prestando atención a los detalles para que cada elemento encastre perfectamente uno con el otro, logrando así un tejido metálico reversible que se puede usar de ambas caras. El concepto “Geometric” evidencia una fuerte carga estética por su estructura y la materia prima empleada, pero al mismo tiempo se muestra con una llamativa ligereza visual, logrando así como resultado final verdaderos diseños de arte contemporáneo.

Eslabón por eslabón entrelazados hasta concebir una prenda única, original, exclusiva. Y detrás de esa prenda única, original y exclusiva, eslabón por eslabón, las manos de la diseñadora riojana Jazmín Alem iluminando la innovación que da espacio a una dimensión completamente diferente de la moda, ligada necesariamente a su esencia rupturista, esa misma esencia que la llevó primero a Córdoba, donde desarrolló sus estudios, y hace ya unos años a Buenos Aires, desde donde retorna siempre que puede a su Rioja natal, tierra en la que nació también, junto con ella, el gen de una pasión vuelta emprendedurismo para trazar un camino para el cual no hay límites, sino la búsqueda constante de ir siempre hasta donde los sueños lleven. Y un poco más allá.

DAMERO DE SINGULARIDAD

En síntesis, Jazmín Alem y MuchA son las piezas de una cadena que da como resultado un damero infinito en el que queda perfectamente representada la singularidad de cada una de las creaciones que se adaptan a las diferentes personalidades, en una especie de tablero de ajedrez que se despliega sobre el cuerpo para generar una experiencia sensorial inigualable y distintiva: entre la elegancia clásica y los delicados toques contemporáneos que terminan por definir la calidad artesanal y las formas esculturales de un producto que conquista visualmente, pero que también se amolda finamente a la piel, causando un efecto texturizado que fascina a miles de mujeres y atrae las miradas de todos.

En un mundo híper estandarizado, la creatividad de Jazmín Alem sobresale y se impone. La diseñadora riojana rompe los códigos y resignifica la moda apostando a la unicidad, la innovación y la audacia por sobre la industrialización que propone crear grandes cantidades de un mismo accesorio o prenda en muy poco tiempo, aunque también carentes de originalidad. Esa combinación entre singularidad e innovación que la caracteriza, es también su forma radical y única de entender el mundo y de identificarse, además, con los valores de sustentabilidad que trazan los nuevos ejes de un orden mundial que apunta definitivamente a elevar los estándares del cuidado del ambiente en su conjunto, y a los principios de diseño circular con un enfoque en productos que puedan repararse, reciclarse y reutilizarse, todas cuestiones en las que su marca registrada, MuchA, se define por ser pionera.

“Siempre supe que quería estudiar algo relacionado a la moda; mi familia siempre estuvo asociada al rubro de la indumentaria y siempre me gustó la moda. Además, sabía que algo relacionado con el arte quería hacer; todo lo relacionado con el arte me encantaba”, afirma Jazmín Alem a 1591 Cultura+Espectáculos cuando se le pregunta por los orígenes de una pasión que la fue llevando a través de un camino en el que su nombre comenzó a imponerse dentro del complejo e intrincado universo de la moda. Además, agrega: “En mi casa me impulsaron a que me vaya a Córdoba a estudiar. Desde chica me gustaba todo lo distinto, lo diferente; no sabía por dónde iba a ir mi marca o a lo que me iba a dedicar, pero sabía que quería algo totalmente diferente, porque siempre mi manera de vestirme o de expresarme a través de la moda fue muy diferente a los demás. Mucho de lo que vestía me lo hacía yo misma o intervenía la ropa”.

A partir de allí, dejando ver las primeras puntadas de sus pasos como adolescente, Jazmín abre las puertas de un universo en el que, como bien afirma, es la creadora de su propia realidad y, al mismo tiempo, la creadora de una marca que ancla sus pretensiones en la originalidad, la innovación y el rupturismo, todas características que le son igualmente propias.

Desde esa manera de concebir su existencia, Jazmín recuerda que “la marca empezó con los body chains, cadenas corporales, que al principio me las hacía para mí. Después de un largo viaje que hice por Europa volví con la cabeza mega explotada de ideas y viendo lo de Paco Rabanne, que me encantó, dije ‘quiero hacer esto’. Había algo con las cadenas, no era solo utilizar tela; quería hacer algo con eso, pero para poder adaptado a nuestro mercado y viendo los medios para llevarlo a cabo. De esa manera fui descubriendo los materiales, hasta que di con lo que estoy utilizando hora: polietileno forrado y reciclado. Además, fui descubriendo que al material lo podía hacer reversible, y el día que terminé de descubrirlo fue algo único para mí”.

La referencia es clara. Entre los años ‘60 y ‘70 la firma Paco Rabanne vino a desordenar los parámetros creativos de la moda con su “iconic bag” de cadenas. Los trabajos de la reconocida marca del diseñador español, explícitamente futuristas, se caracterizaron por el uso de materiales industriales en prendas, lo que le valió el mote del ‘metalúrgico de la moda’ por parte de la diseñadora de alta costura Coco Chanel. “Rabanne trabajaba en los ‘70 con metales y yo tenía un amigo que estudiaba arquitectura y que en sus maquetas usaba muchos de esos materiales, entre ellos el acrílico. Desde que arranqué con la facultad siempre fui muy apasionada por el diseño en la computadora y ya usaba programas de diseño”, cuenta Jazmín a modo de anticipo de lo que estaba por venir y que ya daba vueltas por su mente. “A todas las prendas las diseño en la computadora; se digitaliza cada una de las piezas geométricas y después se mandan a cortar con láser, y una vez que me entregan el material empieza el armado”, explica de manera sintética.

Esa manera única de diseñar es la que terminó desembocando en MuchA, su marca de prendas y accesorios geometrics, reversibles y reutilizables. “Cuando descubrí que podía hacerlo reversible fue como un antes y un después, porque ahí encontré el valor agregado de la marca. Me mandan videos, fotos de otras marcas vistiendo algo similar; chusmeo, pero no hay ninguna marca en el mundo cuyas prendas sean reversibles”, cuenta orgullosa. Y ese orgullo se basa en sólidos fundamentos de los que ella misma da cuenta.

“Cuando arranqué hace unos años no se veía mucho esto; el boom de las faldas más brillantes, por ejemplo, arrancó hace unos dos años. En los comienzos hacía mucho hincapié en mostrar cómo se podían usar las prendas, en cómo era el material, cómo se ponían, como combinarlas, porque era algo que no se veía mucho. Hoy siento que tengo mucho mundo todavía para explorar en cuanto al material, a las ideas. Estoy explorando mucho por el lado del 3D, tengo un montón de ideas dando vueltas”, sostiene.

Sin embargo, y desde ese lugar de emprendedora, también pone los pies sobre la tierra. “Emprender en Argentina no es fácil; hay que ver muchas cosas, como el tema de los proveedores, los precios, también el hecho de ser productos con un estilo muy especial”, resalta, al tiempo que detalla que “todas las prendas son muy llamativas, para salir. En un producto tenés dos colores sí o sí, o sea que las podés usar dos veces y sacarle el máximo jugo. Además contamos con la experiencia post compra, que te permite reutilizar esas mismas piezas geométricas para crear otra cosa. Si hay alguna pieza para cambiar se cambia, pero la idea es continuar con el ciclo de vida de esas piezas, no generar nuevos residuos. Es como una moda circular”.

UN ESTILO PERSONAL

MuchA, espacio de diseño creado por la diseñadora riojana Jazmín Alem nace con la premisa de crear productos de calidad para su clientes, siendo verdaderos objetos de arte que se destacan por su gran utilidad, pero que también buscan satisfacer las necesidades de quienes quieren vivir y disfrutar de su cuerpo con libertad, con naturalidad y con prendas exclusivas hechas a medida. “Mi público son mujeres de 35 a 45 años, que no le tienen miedo a que se den vuelta a mirar qué tienen puesto, que les gusta llamar la atención”, afirma Jazmín para luego ir un poco más allá en sus conceptos: “Todas las prendas tienen su lado negro, que es como más clásico, pero tenés que estar predispuesta a que te guste que te observen, que miren qué tenés puesto. Muchas veces la gente se acerca y quiere tocar el material. Tienen que ser mujeres decididas, que sepan lo que quieren, que tengan un estilo muy personal; y esto tiene que ver también con el empoderamiento femenino”.

Respecto de las prendas, Jazmín sostiene que “parecen muy jugadas, pero incluso para salir a tomar algo te las podés poner. No es que sí o sí tenés que tener una megafiesta. Siempre intento mostrar lo que más puedo usándolas todo el tiempo; se pueden usar con un blazer, con un pantalón de vestir. Además está la línea de carteras, con más de veinte diseños, que es una línea que se vende mucho, ya sea para armar el conjunto, o porque algunas mujeres comienzan por la cartera, quieren algo de la marca y a veces no se animan a más. Todas las prendas se hacen a medida, no hay para un cuerpo específico. En la web elegís tu talle, tus medidas y se hace al cuerpo de cada una”.

Jazmín apunta muy especialmente a la búsqueda de un estilo personal. Y en ese sentido, sus prendas son toda una definición de ese desafío, tanto en su confección como en el hecho de ser la primera en ponerlas a prueba. “Una falda demanda una seis horas, todo a mano. En una primera instancia se digitaliza, luego se manda a cortar en láser, y cuando vuelven, todas esas piezas vienen con un papel protector de ambos lados; primero hay que quitar ese papel protector para luego comenzar con el armado. Una falda tiene alrededor de 400 piezas; un vestido largo tiene casi 1500 piezas. A las prendas siempre lo testeo yo, me las pongo, las uso, salgo a ver si funciona, ver si hay que modificar algo. Además, subo yo mi propio contenido a las redes. Intento no poner siempre mi cara, pero sé que siempre se quiere ver a la dueña, humanizar un poco la marca, ver quién está detrás”.

En definitiva, Jazmín Alem no sólo concibe sus creaciones, sino que también les pone el cuerpo como una manera de expresar sus ideas en torno a la moda, pero también en relación a los tiempos que corren en materia de sustentabilidad. Desde esa concepción, que es su concepción del mundo, hace pie para afirmar que la moda está en una instancia en la que es necesario “ser más conscientes de lo que generan las grandes empresas en cuanto a desechos, residuos. El reciclado, la moda circular está muy en auge y quiero hacer mucho hincapié en eso, ir implementando que los materiales sean reciclables y que no generan residuos. La gente también está más consciente de eso, de la cantidad de toneladas que se desechan, de la cantidad de prendas que ni siquiera fueron usadas. En Copenhague, donde se hace la Semana de la Moda, uno de los requisitos para los desfiles es que sí o sí cumplan con ítems como que todo sea sustentable, reciclable, que no contamine, que haya reglas de trabajo. La moda se está tirando un poco más hacia ese lado y yo también voy por ese camino”.

OTRAS INSTANCIAS

A los diseños de Jazmín Alem los abarca una serie de conceptos fundamentales: la originalidad, la innovación, el rupturismo, el compromiso con el ambiente, la sustentabilidad y una singularidad que les otorga exclusividad a cada una de sus clientas. Pero lo que definitivamente otorga un plus al trabajo de la diseñadora riojana es una convicción que deja bien plasmada en palabras: “”Me motiva la esperanza de aún no haber creado mi mayor obra”. Esta afirmación es, sin duda, su punto de partida para cada nuevo día en el que deja volar su imaginación.

“Creo que todavía no encontré mi mayor obra y eso me motiva; tengo muchas ideas en mente y que quiero poder desarrollar para llevar la marca a otras instancias”, afirma a 1591 Cultura+Espectáculos y, desde allí, se afirma en su esencia de creadora para trazar sus horizontes. “No se trata de las prendas geométricas como una moda, sino como un estilo a implementar y poder seguir desarrollando. Hice un vestido largo que hace mucho tiempo tenía ganas de hacerlo, quiero hacer un vestido de novia, y no importa que pueda llevar días, semanas. Quiero llevar hasta el límite mi creatividad y también a la marca”, señala y anticipa: “Ya empecé a hacer cosas en 3D y quiero seguir explorando. Me veo en desfiles en otros países; para mí no hay límites, me gusta mucho mezclar. Para mis prendas digitalizo todo, pero también está la parte artesanal y me gusta mucho ese mix. Hacer a mano, pero con algo tecnológico. Poder seguir con eso me encantaría. Usar nuevas tecnologías, seguir explorando. Me encanta, siempre fui muy curiosa y me encanta todo lo tecnológico”.

Esas otras instancias a las que quiere llevar sus diseños son para Jazmín el Norte en su brújula, aun cuando no sea para ella un desvelo el saber exactamente hacia dónde va. Lo que si tiene en claro, en este punto, es que le gustaría estar en los grandes desfiles como los de la Semana de la Moda de París o Nueva York.

“Tengo el sueño de abrir locales en otras ciudades, pero a veces uno planea y el destino no te lo da, pero te da algo mejor”, sostiene. Y si se trata de soñar, no duda: “Me gustaría llegar lo más lejos que se pueda para poder llevar mi diseño que sé que es algo muy novedoso, poder expandir ese mundo de las piezas geométricas, viajar orgullosa por el mundo mostrando y representando a la Argentina. En otros países no hay tantos emprendedores como en el nuestro. Por las crisis, Argentina te lleva a ser más emprendedor y también está bueno poder mostrar eso, nuestra potencialidad”.

No obstante, y aun dejando que sus anhelos se expandan, la diseñadora riojana no deja de hacer referencia a sus raíces, a su Rioja natal. “He participado varias veces representando a la Provincia en diferentes desfiles y es un orgullo para mí poder hacerlo entre otras provincias del Norte Grande, por ejemplo, donde hay diseños más autóctonos, con telas más rústicas, con lienzos pintados. Lo mío es más disruptivo, es diferente. Pero siempre me gustó eso de ir contra la corriente, lo tomo como una forma de expresión a través de la moda. Hacer algo diferente a los demás me enorgullece, busco abrir otros caminos, hacer algo que no esté visto, innovar”.

Y, desde ese lugar que es su lugar en el mundo más allá de toda geografía, pero siempre cercana al suelo riojano concluye: “Me encantaría ser profeta en mi tierra. Siento que la gente me identifica, que tengo un estilo personal y me encantaría poder venir y hacer un desfile propio en el Superdomo, por ejemplo. Lo tengo ya en mente. Hacer un desfile en algún cerro, en Talampaya, en algún lugar icónico. Para eso me gustaría desarrollar más una colección de vestidos largos, una colección exclusiva. Está en el check list de las cosas para hacer”.

INSPIRACIÓN INTERIOR

“DE CHICA ME GUSTABA VER CÓMO TEJÍAN, IR AL INTERIOR A VER LOS TELARES, ESA PARTE ARTESANAL Y LOS COLORES. ESTUVE EN NONOGASTA, PASÉ POR LOS COLORADOS, VER TODO ESO ME LLAMA LA ATENCIÓN. LA ÚLTIMA COLECCIÓN SON TODOS COLORES EN DEGRADÉ, INSPIRÁNDOME EN COLORES DE NUESTRO PAÍS, HACIENDO REFERENCIA A LOS COLORES DE CADA PROVINCIA. HE PARTICIPADO DE LAS FIESTAS DE TURISMO EN SAN BLAS DE LOS SAUCES Y MI PRIMERA PRESENTACIÓN FUE UNA COLECCIÓN INSPIRADA EN LOS 18 DEPARTAMENTOS. PARA VESTIR A LAS 18 CANDIDATAS COMO DISEÑADORA, TUVE QUE ESTUDIAR LA HISTORIA, LOS ATRACTIVOS TURÍSTICOS, EL POTENCIAL DE CADA UNO DE LOS DEPARTAMENTOS PARA PODER CREAR LOS VESTIDOS Y QUE LAS PARTICIPANTES SE LUZCAN EN ESE EVENTO. HACE VARIOS AÑOS QUE ESTUDIO Y QUE SÉ LAS CARACTERÍSTICAS DE CADA DEPARTAMENTO Y PUEDO REFERENCIARME EN ESO. A TRAVÉS DE TURISMO PUDE CONOCER MUCHO EL INTERIOR DE LA PROVINCIA Y TODO ESO VA INGRESANDO, ES PARTE DEL PROCESO DE DISEÑO, DE LA INSPIRACIÓN”.

“AGRADEZCO TODOS LOS DÍAS PODER ELEGIR CÓMO QUIERO QUE SEA MI VIDA”

“SOY MUY DEL AGRADECIMIENTO, DE LAS MANIFESTACIONES. SÉ QUE SI LO DECRETO Y LO AGRADEZCO COMO SI YA ESTUVIERA SUCEDIENDO, FINALMENTE VA A SUCEDER. EL HECHO DE PODER VIVIR DONDE ESTOY VIVIENDO, NO TENER HORARIOS DE TRABAJO MARCADO, UN JEFE, PODER DEDICARME A LO QUE AMO Y SER UNA MARCA ME ENCANTA. LA MARCA ME LLEVA A MÍ Y YO LLEVO A LA MARCA SIN LÍMITES; PUEDO CREAR EL CAMINO QUE NO ESTÁ MARCADO, IMAGINARLO EN MI MENTE. ES UN DESAFÍO, SOBRE TODO EN NUESTRO PAÍS”.

“NO ES LA ROPA, ES CÓMO TE SENTÍS CUANDO LA USÁS”

“QUIERO QUE CON MI MARCA, O CON LO QUE SE VISTAN, LAS PERSONAS SE EMPODEREN. MÁS ALLÁ DE LO BÁSICO O LO EXTRAVAGANTE, ES LA PRESENCIA LO QUE IMPORTA; QUE TE HAGA SENTIR SEGURA LO QUE TENÉS PUESTO. TE PODÉS VESTIR SÚPER TRANQUI, PERO SI ESO TE HACE SENTIR SEGURA DE VOS MISMA Y PODES LLEVAR A CABO TU DÍA, CON CONVICCIONES, LO PODÉS LOGRAR. NO HACE FALTA VESTIRSE SUPER EXTRAVAGANTE PARA LLAMAR LA ATENCIÓN, ES LA ACTITUD, CÓMO TE HACE SENTIR ESO QUE TENÉS PUESTO. ES UN TRABAJO INTERNO, EN EL DÍA A DÍA. SIENTO QUE HAGO UN TRABAJO CONMIGO Y AGRADEZCO TODO EL TIEMPO ESTAR INCENTIVÁNDOME. CREO CIEN POR CIEN EN MÍ Y ESE ES UN TRABAJO QUE VENGO HACIENDO HACE MUCHOS AÑOS. ES UN INCENTIVO EL APOYARME, EL CONFIAR EN MÍ”.

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