«No creo en lo limitante»

Cantante, escritor, guionista de cine, actor y bailarín, Nicolás Manservigi vuelve a escena con su tercer libro, “Golondrina de todos los campos”. Artista multifacético, no deja de sorprender con su esencia de creador virtuoso, al tiempo que afianza su recorrido en base a honestidad y compromiso con un mensaje que lo trasciende.

Nicolás Manservigi es uno de esos artistas que ponen en serios problemas a quienes sienten la imperiosa necesidad de encasillar a las personas en su hacer, para de alguna manera intentar descifrarlas. En ese contexto, puede que la palabra “multifacético” sea la que más se aproxime a una pretendida definición (si es que hubiera una) sobre su inagotable capacidad creativa, pero también a esa búsqueda constante que, en un principio, lo llevó desde su Tucumán natal hasta Buenos Aires, donde debió aprender nuevos conceptos para el paso del tiempo, aunque sin dejar de conservar al provinciano que lleva dentro y que forma parte de esa genética que deja traslucir en cada una de sus producciones.

Cantante, escritor, guionista de cine, actor, bailarín, Nicolás desanda sus días sin más GPS que el de su deseo de transitar el camino con profunda honestidad y compromiso, poniendo cuerpo y alma en esa genuina intención de transmitir un mensaje que lo trascienda y que le permita, al mismo tiempo, abrir los horizontes, fuera de toda limitación, fuera de todo encuadre. Desde ese lugar, precisamente, acaba de dar a luz a su tercer libro: “Golondrina de todos los campos” (Editorial Tinta libre, 2024), una invitación a reflexionar sobre temáticas de actualidad, pero que nos vienen atravesando desde hace mucho tiempo en diferentes ámbitos.

Nicolás Manservigi, artista multifacético
Nicolás Manservigi, artista multifacético

En este nuevo lanzamiento, Manservigi se pone en la piel del escritor para darle voz a un niño de siete años, Salvador, que es quien irá narrando una historia de adversidades y rechazos para encontrar en su rico mundo interior y en el arte, un camino hacia la aceptación de sí mismo y la construcción de una identidad única y valiosa que es capaz de atravesar el dolor para resignificar la existencia. A partir de allí, el artista le da forma, además, a su universo de evolución constante, en un ir siempre hacia algo más que le permitió no sólo superar una instancia complicada como la pandemia (tiempo durante el cual dio vida a su más reciente publicación), sino también a poder delinear sus días, los pasados y los que están por venir, sin perder de vista el hoy en el que construye sueños y anhelos que alimentan su esencia de creador virtuoso. Tan generoso y claro en su hacer como en su decir, Nicolás Manservigi abrió las puertas de su espacio particular a 1591 Cultura+Espectáculos, en un encuentro en el que dejó importantes definiciones respecto de su mirada en relación al arte y a su forma de concebirlo, como así también respecto de “Golondrina de todos los campos”, dando respuestas a preguntas que marcaron un punto de partida para su obra, pero que también forman parte de un cotidiano en el que se zambulle para encontrar las palabras que sustentan y reafirman su ser tal y como es, sin dobleces.

SE TE PUEDE DEFINIR CÓMO UN ARTISTA MULTIFACÉTICO. ¿CREES EN LAS DEFINICIONES? Y EN TAL CASO, ¿CÓMO TE DEFINIRÍAS?

Esa pregunta encierra varias respuestas pero las voy a resumir: yo creo en las definiciones en cuanto estas no sean limitantes. Pienso que todas las personas podemos hacer muchas cosas; podemos ser racionales, podemos ser súper sensibles y en base a eso uno se expresa. En mi caso encontré que mi manera de expresarme era a través del canto, de la escritura. Con el tiempo me metí más en la piel del actor y sumé más el cuerpo. Y como no creo en lo limitante, siento que buceo entre todas esas áreas y disciplinas con mucha naturalidad, dándole a cada proyecto su tiempo y cuestiones distintas. Pienso que es interesante diversificar en vez de limitarte, y esto lo digo con mucho orgullo, porque durante toda mi carrera me he encontrado con productores o con gente que me decía que debía enfocarme en una sola cosa. Yo me siento artista; yo me siento una persona que quiere hacer varias cosas.

HAY COMO UNA NECESIDAD DE ENCASILLAR A LA PERSONA, DE PONERLA EN UN LUGAR DETERMINADO, DE CALIFICARLA…

Es tremendo, me pasa también cuando canto. Me formé mucho con maestras de ópera y he cantado incluso en una ópera contemporánea hace un tiempo; hice zarzuela, que es un género lírico español y con el tiempo me fui dando cuenta que lo que más me gustaba era el género pop lírico, que es una mezcla, una fusión de la música popular con una colocación más lírica al cantar, y a veces cuando me vienen a escuchar en mis conciertos me dicen ‘a pero vos cantás ópera’ y ahí ya me encasillan. Pasa así siempre. Antes me enojaba, pero con el tiempo aprendí a amigarme con eso porque la gente, los periodistas, y sobre todo los periodistas, necesitan ubicarte en un género para venderte y está bien, es parte de eso, pero yo no me siento así bajo ningún aspecto.

DE TODOS LOS ÁMBITOS EXPLORADOS ARTÍSTICAMENTE, ¿HAY ALGUNO EN EL QUE TE SIENTAS MÁS CÓMODO?

Cuando canto, porque lo hago desde niño; empecé a los 6 años en el Coro se Niños Cantores de Tucumán. Para mí cantar es muy natural, pero no voy a negar que el canto conlleva a otra parte que implica una exposición, una necesidad escénica, que a veces da mucho nervio, eso que llaman pánico escénico y que voy controlando, pero que siempre está; hay algo ahí raro, es un goce pero al mismo tiempo un ‘¿quién me manda a mí…?’. Con la escritura me siento cómodo porque es una actividad un poco más solitaria que el canto; si bien ambas son solitarias, porque uno se entrena, estudia mucho solo. No sé en cuál me siento más cómodo; diría que en ambas. Exigen cosas distintas, compromisos distintos, pero si me preguntás qué me resulta más fácil, creo que abrir la boca y cantar, porque la escritura tiene un proceso interno que por ahí lleva más tiempo en traducir.

«Para mí cantar es muy natural, pero no voy a negar que el canto conlleva a otra parte que implica una exposición, una necesidad escénica, que a veces da mucho nervio»

ES INTERESANTE ESTO QUE MARCÁS Y ESTÁ BUENO QUE TE SIGA PASANDO, LO DEL MIEDO ESCÉNICO, PORQUE SI NO TE PASARA…

Para esa cuestión tengo una respuesta. Estudié muchos años con la actriz Dora Baret, que muchas veces me vino a ver a mis conciertos, y siempre le contaba a Dora que me ponía muy nervioso, que sentía unos nervios que me retorcían el estómago y ella me decía: ‘¡Hay Nico…preocupate el día que no te pase nada!’. Entonces está perfecto.

¿HAY ALGÚN ÁMBITO EN EL QUE NO HAYAS INCURSIONADO AÚN Y QUE QUISIERAS ABORDAR?

Sí, me gustaría pero no ahora, meterme en la pintura. Tengo en mi familia a la hermana mayor de mi papá que es una artista muy reconocida en Tucumán, que ha expuesto afuera del país y también en Buenos Aires. Siempre voy a su casa, a su taller. Nunca le pregunté si se debe tener algo especial para pintar, quizá sólo baste con agarrar un bastidor y pintar. Eso sería algo pendiente; no sé si para hacerlo profesionalmente, pero quisiera irme de esta vida con todos los deseos y todas las ocurrencias cumplidas.

DE ALGUNA MANERA ESTÁS PINTANDO Y JUSTAMENTE QUERÍA IR YA HACIA TU NUEVO LIBRO ¿QUÉ NOS PODÉS CONTAR DE “GOLONDRINA DE TODOS LOS CAMPOS”? ¿CÓMO SE GESTÓ ESTE NUEVO LIBRO? ¿EN QUÉ MOMENTO DE TU VIDA TE ENCONTRÓ?

‘Golondrina’ surgió en la pandemia; yo estaba trabajando como actor y bailarín en el Teatro Colón, en la obra Nabucco de (Giuseppe) Verdi, que era un proyecto increíble, y estrenábamos en marzo de 2020, justo cuando comenzó la pandemia. El presidente de entonces dijo ‘nos encerramos todos’ y ese encierro fue eterno y me quedé como todo artista sin posibilidad de trabajar. Por suerte tenía ahorros y dije: ‘bueno, qué voy a hacer este tiempo’. Los domingos en redes sociales hacía conciertos de una hora cantando canciones que la gente me pedía y me colaboraban, obviamente, pero lo hacía más que nada por acompañarnos mutuamente. Había una linda convocatoria. Con el tiempo comencé a leer cuentos míos y luego poesías de Idea Vilariño. En ese tiempo resurgió en mí la idea de una tercera novela; ya tenía hechas algunas páginas, que habían comenzado como un cuento, pero el cuento se fue extendiendo y dije ‘aquí hay una novela’. La trabajé durante todo 2020, de marzo a diciembre, la terminé en diciembre, y durante todo el 2021 me dediqué a corregirla. En realidad surgió como un juego, porque durante la pandemia uno pasaba mucho tiempo solo, aislado. Comencé a cocinar postres que me gustaba comer cuando era niño y a través de ese recordar las cosas que me hacía mi mamá, o la niñera que tenía en ese momento en Tucumán empezaron a venir olores, imágenes, sensaciones y empecé a trabajar con todo eso. Así surgió la historia de ‘Golondrina’ que es en realidad la historia de Salvador, un niño de 7 años que tiene una mirada bastante aguda para la edad que tiene sobre hechos que ocurren dentro de su familia. Se agarra de cosas que suceden para contar un poco cómo es su familia y obviamente para hacer una especie de indagación muy profunda de lo que no dicen los adultos y que el quiere saber. La novela va más o menos por ese lado y para mí fue una experimentación total, porque a través del lenguaje yo quise buscar el tono narrativo para que cuando la gente leyera la novela sintiera que está leyendo un libro escrito por un niño, no por un escritor, y eso es muy difícil de lograr. Humildemente creo que lo pude hacer, pero tuve que meterme en la infancia, que no es fácil.

ADEMÁS ABORDÁS TEMAS QUE AHORA SE HAN PUESTO MUY DE MODA, COMO EL BULLYING, POR EJEMPLO, PERO QUE EN SU MOMENTO NADIE HABLABA DE ESO.

Me preguntan mucho, no sólo por este libro, qué tanto hay de uno en lo que uno escribe y siempre digo que uno escribe sobre lo que le pasa, sobre lo que siente y sobre lo que conoce, y lo que uno conoce es lo que uno ha vivido. En todos los libros hay un poco de mí; no todo, obviamente, porque está ficcionado, pero uno de los temas que se toca en este libro, el bullying, particularmente lo he vivido mucho de niño. Yo siempre fui el distinto en el colegio y eso me trajo muchos problemas, desde relacionarme, por ejemplo. Me entendía mejor con la gente más grande; además cantaba, era un niño raro. No hablaba mucho, me gustaba leer, prefería estar con los perros. Algo de ese universo a mí me protegía, pero a la vez sentía que mi forma de ser me alejaba mucho y me traía muchos problemas, al punto de tener que cambiarme de colegio. A lo que hoy le llaman bullying yo simplemente lo llamo crueldad.

«En todos los libros hay un poco de mí; no todo, obviamente, porque está ficcionado, pero uno de los temas que se toca en este libro, el bullying, particularmente lo he vivido mucho de niño»

EXPRESASTE: “ESCRIBO PARA ENTENDERME, Y PODRÍA SUMARLE QUE PARA TRANSFORMAR ALGO EN OTRA COSA; UN DOLOR, UN RECUERDO, UNA ANÉCDOTA”, ¿EN QUÉ TE PERMITIÓ ENTENDERTE ESTE LIBRO? ¿QUÉ TRANSFORMASTE DE VOS EN OTRA COSA?

Particularmente la escritura de este libro me ayudó a entender a mis padres. Yo no tengo hijos y a veces como hijo es complejo comprender a los padres. Yo pienso que este gran ejercicio de escritura me ha permitido comprender las decisiones que toman los padres, ya sean los de la ficción o los de la vida real. Después me ha dejado a mí una especie de manto sanador que le llamo yo con ese niño, con esa infancia. Tomé una o dos cosas que me pasaron a mí y pensé que quizás esto le podía servir a alguien más, simplemente en el hecho de leer y quedarse tranquilo; no digo que van a leer el libro y de repente van a estar haciendo las paces con la vida, pero a mí, cuando era más niño, me hubiese encantado encontrar un libro así, que me acompañara.

LA ESCRITURA ES ALGO QUE TE ACOMPAÑA DESDE MUY PEQUEÑO, DESDE LOS 8 AÑOS. TU PRIMERA NOVELA LA ESCRIBISTE A LOS 18 AÑOS, QUÉ SENTÍS QUE CAMBIÓ EN VOS DESDE “EL PORTADOR” HASTA “GOLONDRINA DE TODOS LOS CAMPOS”?

Fue cambiando mi seguridad y mi afianzarme con determinadas visiones que tengo del mundo y de las cosas. Antes era bastante mas idealista que ahora, pero pienso que ha ido cambiando en ese sentido. Tiene que ver con la madurez, supongo. Ahora no es tan fácil engañarme y lo digo desde el sentido de que la gente que nos dedicamos al arte somos muy soñadores, somos de ilusionarnos muy fácilmente y en el fondo creo que somos gente que está herida, que necesitamos que nos quieran, necesitamos el aplauso, la aprobación constante. Hay algo ahí muy fuerte y que obviamente ya lo he tratado en terapia, porque me cuestionaba de dónde surgía esta cosa de necesitar ser mirado, escuchado. Me he afianzado en la seguridad de que lo que antes era simplemente eso, ahora es: ‘quiero comunicar algo’. No es solamente ‘quiero que me aplaudan, quiero que me miren o me soben el ego’. Eso pierde valor, pierde importancia y aflora la raíz verdadera de por qué uno hace lo que hace y en mi caso es por acompañar, por dar un servicio, por comunicar algo, expresar, y en ese juego quizás hay alguien que escucha, que lee y que le hace bien. A mí me pasa con otros artistas, pero es necesario correrse de ese lugar y eso te lo da el tiempo.

“GOLONDRINA DE TODOS LOS CAMPOS” SE ESCRIBIÓ DURANTE LA ETAPA DURA DE LA PANDEMIA, ¿CÓMO TE ATRAVESÓ ESA EXPERIENCIA DESDE LA ESCRITURA, DESDE EL ARTE EN GENERAL Y EN LO PERSONAL? ¿PODRÍAS DECIR QUE DE ALGUNA MANERA MARCÓ UN ANTES Y UN DESPUÉS?

Si, porque me ayudó a atravesar la pandemia, pero también porque de mis tres libros es el más honesto y con el que más feliz estoy porque siento que he crecido como escritor. Me he tomado mucho tiempo entre el anterior, que era ‘Paisajes internos’, que fue editado en 2010, a este que acaba de salir. En el medio hice mil cosas de teatro, de discos, de ópera, pero este libro tardó más en salir porque pienso que hay cosas que no se pueden apurar.

¿PUEDE TENER QUE VER PRECISAMENTE CON LA MADURACIÓN, PERO TAMBIÉN CON EL HECHO DE VOLVER A UN LUGAR EN EL QUE TE SENTÍS CÓMODO, COMO LO ES LA ESCRITURA?

Exacto, y volviendo a lo que hablábamos al principio del tiempo, todas estas cosas tienen que ver con el tiempo. Es como que hagas un jardín: no podés apurarlo; la planta crece cuando tiene que crecer y si uno vive más acorde al tiempo propio de su naturaleza, las cosas salen cuando tienen que salir, no antes. Si las apurás, se le ven los hilos.

PUDISTE RESPONDER A LA PREGUNTA “¿SE PUEDE CONSERVAR LA TERNURA ATRAVESANDO EL DOLOR?”

Por supuesto, si se puede. El dolor existe para que haya armonía también; no todo puede ser placer y felicidad. Sin esos extremos no hay un péndulo. Hay que ir a un extremo, hay que ir al otro, y luego volver al medio. El dolor tiene que ver con eso. La persona que no se permite experimentar el dolor se está perdiendo de una hermosa riqueza. Para mí tiene que ver con eso, y sí, por más que a uno le duelan algunas cosas, o viva con la máxima felicidad otras, hay cosas del ser humano como la ternura y la inocencia que no se pierden. Uno las hace a un lado, pero si uno las busca y las deja salir ahí están. Porque si no, definimos a las personas y creemos que no pueden modificarse, que no pueden cambiar, que son seres acabados y eso es mentira. Somos seres cambiantes, nuestra naturaleza muta todo el tiempo.

«La persona que no se permite experimentar el dolor se está perdiendo de una hermosa riqueza»

EN ESE PROCESO, ¿ENCONTRASTE AUTORES, AUTORAS QUE TE HAYAN ATRAVESADO DE ALGUNA MANERA?

Si, totalmente. Soy muy fan de Virginia Woolf, sobre todo en libros como ‘Flush’ o ‘La señora Dalloway’; me gusta mucho la poesía de Idea Vilariño, que ella se instala en el no, en lo que no pudo ser o no será y me parece una mirada hermosa, porque de algún modo revaloriza lo otro. Leo mucho y me gustan mucho las autoras argentinas como Raquel Robles, Samanta Schweblin, me gustan mucho las mujeres escritoras; siento que tienen más talento.

AFIRMASTE POR ALLÍ QUE TE SENTÍS CÓMODO EN LA NARRATIVA, EN LA NOVELA, PERO QUE TAMBIÉN SE TE HAN IDO REVELANDO ALGUNOS POEMAS, ¿TE VES INCURSIONANDO EN ESE GÉNERO?

Me encantaría. Es algo que me resulta raro, porque la poesía a diferencia de la novela es como que hay algo que hay dentro y aparece de repente, una frase, un verso. La novela uno la va incubando, la va trabajando, la va pensando; la poesía es como que te asalta, sale de uno y hay que confiar. Al principio siempre soy un poco prejuicioso conmigo mismo. Tengo muchas poesías escritas y a veces me preguntan si las podría transformar en canciones, pero yo soy muy larguero. Se me da la novela, la canción aún no se me ha dado por eso no compongo, me considero más intérprete. Además me pasa que me gusta mucho la música de otra época y habiendo gente que ha escrito cosas tan maravillosas, qué me voy a poner yo a componer algo; para eso escribo libros.

LEÍ POR ALLÍ UNA DEFINICIÓN TUYA QUE ME LLAMÓ LA ATENCIÓN Y QUE CONSIDERO ES MUY INTERESANTE. AFIRMAS: “PIENSO QUE HOY, CON LA INMEDIATEZ QUE PROPONEN LAS REDES, CUALQUIER COSA QUE SUGIERA PAUSAR EL TIEMPO, IR MÁS DESPACIO O SIMPLEMENTE “CALLARSE” PODRÍA SER INTERPRETADO COMO UN ACTO DE REBELDÍA…” ¿CUÁL SENTÍS QUE ES TU APORTE EN ESE SENTIDO, YA SEA DESDE LA ESCRITURA, DESDE LA MÚSICA?

Eso va cambiando, porque si bien soy tucumano de alma y cuerpo, al venir a Buenos Aires no pude evitar que me metiera en una especie de centrifugadora con otros artistas y entrar en un lugar de competencia y de hacer, de estar. En la mayoría de los lugares que quise estar estuve: estuve en el cine, estuve en calle Corrientes, estuve en el Colón, pero fue a base de hacer fuerza y ese ‘hacer fuerza’ me causó cansancio, desgaste físico, mucha desilusión. Fue también porque quise apurarme y quise estar a cualquier costo y eso es peligroso, porque me estaba alejando de mí. Entonces mi aporte es quizás, y sobre todo, ser honesto con uno mismo, porque cuando uno pone adelante la zanahoria y lo hace para estar, para ser algo, a mí por lo menos no me ha servido y me alegro mucho de haberme dado cuenta. Mi aporte quizá tiene que ver con hacer lo que te plazca, lo que te guste, hacerlo bien, con honestidad y entender que no siempre uno va a poder abarcar o llegar a donde quiere llegar, porque hay límites y está bueno que haya límites. Vuelvo a la idea del péndulo: mantenerse en un lugar a veces más pequeño pero quizá con un público que te sigue fielmente porque concuerda con tu forma de pensar. Yo no sé cómo hacen esos artistas que son mega productos, yo no sé cómo lo manejan porque yo en una pequeña esfera a veces me siento agotado. Tiene que ver con eso, con la pausa. Valoro mucho la honestidad con lo que quiero hacer y por qué lo hago. Sería fácil ponerme en el ejercicio de hacer algo para vender; yo sé cuáles son los temas que venden, pero no me salen porque no pasa nada adentro mío. Mi aporte tiene que ver con ser honesto conmigo, si eso luego funciona o no ya depende de otras cosas, no solamente de quién soy yo. Depende de las editoriales, de los negocios, de la música, de la competencia, del presidente, de la inflación, de todos.

QUÉ EXPECTATIVA EN PARTICULAR TE GENERA ESTE NUEVO LIBRO? ¿QUÉ TE GUSTARÍA QUE PASE CON “GOLONDRINA DE TODOS LOS CAMPOS”?

Me gustaría que lo leyeran en los colegios secundarios porque creo que allí se terminan de definir cuestiones. Los chicos no siempre la pasan bien y hay un sistema que está bastante enviciado. Los docentes están bastante cansados; hay docentes que quieren hacer las cosas bien y el sistema no se lo permite. Hay también de repente una sobreprotección de los padres, una cuestión de en ese afán de proteger a los niños y su libertad perder el punto de vista de las obligaciones que uno tiene como niño. Escucho cosas que en mi época no pasaban; la autoridad del maestro era sagrada. Ahora el chico tiene razón, no importa en qué. ‘Golondrina’ es un buen libro para leer en los colegios, para trabajar durante un año, para tocar temas que son difíciles de tocar y me parece que cuanto antes se lean, más terreno hay para trabajar, porque el colegio es un buen lugar para trabajar estas cosas, porque si no es ahí dónde. Después los chicos ya salen y entran en la centrifugadora.

RESPECTO DE LAS EXPECTATIVAS, ME QUEDÉ TAMBIÉN CON UNA CUESTIÓN QUE SEÑALASTE Y QUE NO ES MENOR: “SIGO ANHELANDO SER DESCUBIERTO, LEÍDO, ESCUCHADO. UN POCO LO QUE QUEREMOS TODOS, ¿NO? ¡QUE NOS QUIERAN!” ¿SENTÍS QUE VIVIMOS EN UN CONTEXTO EN EL QUE EL QUERER, EL VALORAR, EL RESPETAR AL OTRO ESTÁ DAÑADO?

Creo que hay muchas cosas dañadas. Una tiene que ver con que no podemos ver al otro y eso se da en muchos aspectos. No podemos ver que el otro piense distinto, que el otro vote a un partido o al otro, que el otro sienta distinto. Creo que hay muchas cosas que están dañadas, pero fundamentalmente está dañada la empatía, hay muy poca empatía y de ahí se desprende todo. Si vos no te podés poner un segundo en el zapato del otro estamos mal y eso se puede extender a todas las áreas de la vida de una persona: en sus creencias políticas, en sus sentimientos, sus vínculos, sus trabajos. Creo que todo lo que sucede, todo lo que nos pasa como pueblo es consecuencia de eso, no sólo de los políticos. Hay un concepto muy del ‘yo’ que es dañino. Todos se miran el pupo y a nadie le importa el otro, y eso es dañino.

«Creo que hay muchas cosas que están dañadas, pero fundamentalmente está dañada la empatía, hay muy poca empatía y de ahí se desprende todo»

POR ÚLTIMO, HAY UN TEMA QUE TAMBIÉN ME RESULTA CLAVE, QUE TIENE QUE VER CON LA AUTOGESTIÓN LIGADA A LA SUSTENTABILIDAD DE UN PROYECTO, AL FINANCIAMIENTO. ESTE ÚLTIMO LIBRO EN PARTICULAR FUE FINANCIADO POR EL FONDO NACIONAL DE LAS ARTES Y LA ONG ANEXAR, ¿CÓMO ESTÁS VIVIENDO TODA LA SITUACIÓN POLÍTICA POR LA QUE VIENEN ATRAVESANDO ESTE TIPO DE APOYOS A LOS ARTISTAS?

Toda mi vida hice cosas, tanto en Tucumán como en Buenos Aires, donde pude despegar más. La mayoría de las cosas han sido autogestionadas. Después de muchos años es la primera vez que obtengo un subsidio del Fondo Nacional de las Artes para hacer este libro, pero he presentado miles de proyectos. Nunca he necesitado del Estado; siempre he necesitado de mí, entonces hay cosas que no comprendo. Sí entiendo que haya cosas que ordenar, que prestar atención a otras que no estaban funcionando bien. Como yo siempre digo ‘limpiemos la casa para ver qué está bien y qué no, y si no está bien lo arreglemos’. Lo que puedo decir en este contexto y sin entrar en cuestiones políticas que la verdad no me interesa, es que la cultura nunca va a desaparecer. Estoy súper tranquilo porque la cultura es todo, y la gente va a seguir necesitando leer, ir al teatro, ver películas porque les hace bien. Va a ser más difícil, menos difícil, pero la cultura nunca va a desaparecer. No hay que estar mal, hay que darles tiempo a las cosas y si hay que actuar, actuaremos, pero no se preocupen tanto, porque todo pasa. Me concentro en lo que puedo hacer, no en otras cosas. Para mí todo lo otro es pérdida de energías porque ya hay otra gente que se está ocupando de eso; yo me ocupo de lo mío.

ES TU FORMA DE SER Y DE HACER, ES LO QUE HA MARCADO TU RECORRIDO A LO LARGO DE TU CARRERA…

Lo que pasa es que si vos no crees en vos, si vos no vas a buscar lo que crees que te merecés, nadie lo va a hacer por vos; nadie te va a dar algo porque supuestamente sos talentoso. La autoridad para definir si sos o no talentoso es de uno mismo, no de un subsidio, no de un maestro, no de un jurado, es tuya. Si vos creés que podés, andá y hacelo, no necesitás de nadie.

UNO DE LOS PUNTOS DE PARTIDA PARA “GOLONDRINA DE TODOS LOS CAMPOS” ERA SABER CUÁNDO UN NIÑO SE HACE GRANDE. ¿SE HIZO GRANDE TU NIÑO?

Yo siento que me hago cada día más viejo, mi alma es muy vieja, tengo el comportamiento de una persona de 80 años a veces, y digo que he nacido antiguo, pero tengo reacciones y formas de ver algunas cosas que son como de un niño. Me empaco como un niño, me ilusiono como un niño, lloro como un niño, entonces me parece que ese niño no ha crecido. También tengo cierta inconsciencia de un niño, eso de creerse autosuficiente, eso de ‘no necesito de nadie’, muy de niño caprichoso. En mi caso me sirve, porque soy un poco testarudo para bien. Siempre he sido así: cuando quiero algo voy hacia eso y hasta que no lo tengo, no paro.

Sin dobleces. Así es como Nicolás Manservigi le da vida a su ser artístico. Fuera de todo encuadre. Más allá de toda limitación. Con honestidad y compromiso para dejar un mensaje que lo trascienda y que le permita, al mismo tiempo, seguir abriendo horizontes.

FICHA DEL ARTISTA

«Siempre he sido así: cuando quiero algo voy hacia eso y hasta que no lo tengo, no paro»

NICOLÁS MANSERVIGI (1984) ES CANTANTE Y ESCRITOR CON UNA AMPLIA TRAYECTORIA PROFESIONAL VINCULADA A LA MÚSICA, LAS ARTES ESCÉNICAS Y LITERARIAS. HA SIDO DISTINGUIDO COMO «PERSONALIDAD DESTACADA» POR EL HONORABLE CONCEJO DELIBERANTE DE LA CIUDAD HISTÓRICA DE TUCUMÁN (2016). EN EL AÑO 2023 RECIBIÓ EL PREMIO «POLDY BIRD» POR SUS VALORES PROFESIONALES Y APORTE A LA CULTURA EN LA CIUDAD DE BUENOS AIRES. SU BÚSQUEDA ARTÍSTICA ESTÁ ATRAVESADA POR UN ESPÍRITU INCANSABLE QUE LO HA LLEVADO A PRODUCIR DISCOS, LIBROS, GUIONES DE PELÍCULAS Y CONCIERTOS. COMO AUTOR HA PUBLICADO LOS LIBROS “GOLONDRINA DE TODOS LOS CAMPOS” (2024), “PAISAJES INTERNOS” (2010) Y “EL PORTADOR” (2007). EN CINE ESCRIBIÓ LOS GUIONES DE “APORÍA, SITUACIÓN SIN SALIDA» (2009) Y “EL POZO” (2012) LA PRIMERA PELÍCULA ARGENTINA EN TRATAR EL AUTISMO DESDE LA FICCIÓN; PREMIADA COMO “MEJOR PELÍCULA EXTRANJERA” EN EL FESTIVAL DE CINE INDEPENDIENTE DE NEW YORK Y EN FESTIVALES DE MÉXICO Y URUGUAY, ADEMÁS DE HABER SIDO DECLARADA DE “INTERÉS GENERAL” POR LA LEGISLATURA DE BUENOS AIRES Y PRESENTADA EN LAS NACIONES UNIDAS (ONU) EL 2 DE ABRIL DEL 2014. COMO CANTANTE EDITÓ LOS DISCOS “TI PENSO” (2023), EL EP “LAS FORMAS DEL AMOR” (2023) Y SU ÁLBUM DEBUT “HOMÓNIMO” (2014) ADEMÁS DE VARIOS SENCILLOS: TÚ VOLVERÁS, AMAZING GRACE, YOU´LL NEVER WALK ALONE Y UNA PALABRA, ENTRE OTROS. EN EL AÑO 2016 FUE FINALISTA DEL CERTAMEN DE CANTO “ARGENTINA-ITALIA CANTA IN FESTIVAL” Y EN EL 2020 REPRESENTÓ A LA ARGENTINA EN EL FESTIVAL INTERNACIONAL VIRTUAL «CITIZENS OF SONGS– MUSIC FROM AFAR» QUE SE TRANSMITIÓ PARA AMÉRICA, EUROPA Y ÁFRICA CON LA PARTICIPACIÓN DE MÁS DE 300 ARTISTAS ALREDEDOR DEL MUNDO. SUS TRABAJOS MÁS DESTACADOS EN TEATRO, ÓPERA Y ZARZUELA SON: “UN BURGUÉS GENTILHOMBRE” (2017), “LISBOA NUNCA TE CONOCÍ SIEMPRE TE AMÉ” (2015), “A NONNA FILOMENA” (2014), “LA VERBENA DE LA PALOMA” (2004), “ANTOLOGÍA DE LA GRAN VÍA” (2002) Y “LA LUNA”-UNIPERSONAL DE SU AUTORÍA- (2016). FORMÓ PARTE DE LOS ELENCOS-COMO ACTOR/BAILARÍN- EN LAS PUESTAS EMBLEMÁTICAS DE “FAUSTO” (2023), “NABUCCO” (2022) Y “EL CÓNSUL” (2022) EN EL TEATRO COLÓN. DURANTE LOS AÑOS 2017-2023 FORMÓ PARTE DEL TRÍO LÍRICO/POP “NOIALTRI” CON EL QUE RECORRIÓ GRAN PARTE DE LA REPÚBLICA ARGENTINA PRESENTÁNDOSE EN LOS TEATROS Y SALAS MÁS IMPORTANTES, INCLUYENDO: AUDITORIUM DE MAR DEL PLATA, ASTRAL DE BUENOS AIRES Y EL ESTADIO LUNA PARK.

LA BELLEZA DE SER DIFERENTES

SOBRE GOLONDRINA DE TODOS LOS CAMPOS, DE NICOLÁS MANSERVIGI

POR VERÓNICA PÁRIS | FUENTE: LA PAPA REVISTA Y EDITORIAL

«Golondrina de todos los campos»

A VECES LAS COSAS COMPLEJAS SE PUEDEN CONTAR CON PALABRAS SIMPLES, A VECES ES NECESARIO QUE ASÍ SEA, ACUDIENDO A LA SIMPLEZA COMO UNA HÁBIL AGUJA QUE SIRVE PARA DESENMARAÑAR CUESTIONES INTRINCADAS, SABIENDO QUE LO SIMPLE ES UN DON CASI DIVINO, COMO EL PERDÓN.

TAL VEZ DE ESO SE TRATA LA NUEVA NOVELA DE NICOLÁS MANSERVIGI “GOLONDRINA DE TODOS LOS CAMPOS”, DE LA SUBLIMACIÓN DEL DOLOR A TRAVÉS DE LA SIMPLEZA Y LA DULZURA PUESTAS EN EL RELATO DE UN NIÑO DE SIETE AÑOS QUE NO ES COMO LOS DEMÁS, ÉL ES ESPECIAL. ESTA HISTORIA NOS SUMERGE EN LA VIDA DE SALVADOR, UN NIÑO QUE ENFRENTA UN BULLYING FEROZ, LA INCOMPRENSIÓN DE SU ENTORNO Y LA CONSECUENTE SOLEDAD DEBIDO A SU IDENTIDAD DE GÉNERO Y A SER PERCIBIDO COMO DIFERENTE A LOS DEMÁS.

“LA PERSONA QUE SIGUE A LA MULTITUD NORMALMENTE NO IRÁ MÁS ALLÁ DE LA MULTITUD. LA PERSONA QUE CAMINA SOLA, PROBABLEMENTE LLEGARÁ HASTA LUGARES DONDE NADIE HA ESTADO ANTES” Y EN UNA SUERTE DE SIMBIOSIS METAFÍSICA CON ESTA FRASE DE ALBERT EINSTEIN, ES QUE EL CAMINO SOLITARIO DE SALVADOR LO CONDUCE A DESARROLLAR UN FRONDOSO MUNDO CREATIVO COMO REFUGIO Y ESCAPE DE LA REALIDAD HOSTIL QUE LO RODEA. EL ARTE, EL CUAL AFLORA EN SALVADOR A TRAVÉS DEL CANTO A MUY TEMPRANA EDAD, SE CONVIERTE EN UN CATALIZADOR PARA EXPRESAR SU SINGULARIDAD, EXPLORAR SU IDENTIDAD Y ENCONTRAR SU LUGAR MÁGICO EN EL MUNDO. LA CREATIVIDAD SE CONVIERTE EN SU ALIADA PARA ENFRENTAR LAS ADVERSIDADES Y DESCUBRIR SU VERDADERO SER EN UN ENTORNO QUE A MENUDO LO RECHAZA.

A LO LARGO DE LA NARRATIVA, SE EXPLORAN TEMAS SENSIBLES COMO LA IDENTIDAD DE GÉNERO, LA DEPRESIÓN, EL BULLYING Y LA DIFICULTAD DE SER ACEPTADO EN UNA SOCIEDAD QUE FRECUENTEMENTE NO COMPRENDE NI RESPETA LA DIVERSIDAD. EN ESTE PUEBLO DE TUCUMÁN DONDE SE DESARROLLA EL RELATO, EL NÚCLEO FAMILIAR DE SALVADOR NO ESCAPA A LOS ESTEREOTIPOS NI LAS DINÁMICAS DE CUALQUIER FAMILIA TRADICIONAL DONDE SI BIEN HAY AMOR, TAMBIÉN HAY SILENCIOS, HAY COSAS QUE ES MEJOR NO DECIR, COSAS DE LAS QUE NO SE PUEDEN HABLAR, NI SE PUEDEN HACER… LA EDUCACIÓN CATÓLICA SALESIANA QUE RECIBE SALVADOR NO LO RESGUARDA DE LA VIOLENCIA QUE RECIBE DE SUS COMPAÑEROS DE CLASE, QUIENES LO ATACAN PERMANENTEMENTE CON AGRESIONES VERBALES, FÍSICAS, PSICOLÓGICAS Y LO EXPONEN A EPISODIOS DE SUMA CRUELDAD Y BRUTALIDAD. POR EL CONTRARIO, SALVADOR DECIDE AISLARSE Y CALLAR PORQUE, SEGÚN ÉL, “SI LLORA SIEMPRE ES PEOR” Y RESULTA ABSOLUTAMENTE ABRUMADOR QUE ESTE COMPORTAMIENTO ABUSIVO NO HAYA SIDO DETECTADO NI CORREGIDO POR LAS AUTORIDADES DEL COLEGIO. TAL VEZ, A LO DISTINTO SE LO CORRIJA IGNORÁNDOLO Y ESPERANDO QUE EL TIEMPO Y LA OBRA Y GRACIA DIVINAS PONGAN LAS COSAS EN SU LUGAR… SIN DUDAS, ALGO DE VERDAD HAY EN ESTO, PERO EL PRECIO PUEDE SER MUY ALTO.

SALVADOR PAGÓ ESE PRECIO, CON UNA INFANCIA DISRUPTIVA, SOLITARIA, INCOMPRENDIDA, TRISTE. PARA SOBREVIVIR A TALES INJUSTICIAS, LA MENTE Y, POR SOBRE TODAS LAS COSAS, EL SABIO ESPÍRITU DE ESTE NIÑO TAN PARTICULAR DE SIETE AÑOS LO HAN RESCATADO Y TAMBIÉN LO HAN FORTALECIDO. APOYÁNDOSE EN SU PERRO TOTO, FIEL COMPAÑERO Y GUÍA, EN EL AMOR CÓMPLICE E INCONDICIONAL DE SU PADRE Y EN SU ABUELO, ÚNICO CONFIDENTE DE SU VERDAD SECRETA, PERO AÚN LATENTE. EL COMPLEJO ENTRAMADO VINCULAR CON LA FIGURA DE LA LOBA, SU MADRE, HAN MOLDEADO Y DEFINIDO CIERTAS ACTITUDES FUNDANTES EN EL CARÁCTER DE SALVADOR QUE LO HAN MARCADO, QUIZÁ, HASTA SU VIDA ADULTA.

LA HISTORIA DE SALVADOR NOS INVITA A REFLEXIONAR SOBRE LA IMPORTANCIA DE LA ACEPTACIÓN, LA ESCUCHA, LA OBSERVACIÓN, LA EMPATÍA Y EL RESPETO HACIA LA DIVERSIDAD DE IDENTIDADES DE GÉNERO, UN TEMA TAN EN BOGA POR ESTOS TIEMPOS PERO QUE SIEMPRE ESTUVO PRESENTE EN EL TRASFONDO SOCIAL. TAMBIÉN NOS ENFRENTA A LA IMPOTENCIA, LA IGNORANCIA Y LA FALTA DE HERRAMIENTAS PARA ABORDAR TEMÁTICAS TAN SENSIBLES QUE RECLAMAN ATENCIÓN Y COMPROMISO. ¿CÓMO SE ABORDA LA IDENTIDAD DE GÉNERO EN LA NIÑEZ? ¿CÓMO SE EVITA LA CRUELDAD DE LOS NIÑOS QUE ATACAN LO DIFERENTE PORQUE ASÍ LO TIENEN APRENDIDO? ¿CÓMO NOS REFERIMOS ANTE ALGUIEN QUE NO TIENE SUS PROPIOS PRONOMBRES RESUELTOS? ¿CÓMO ENCASILLAMOS LO COMPLEJO DE LA PSIQUIS HUMANA?

UN TEMA TAN CANDENTE COMO VIGENTE Y, RESPECTO DEL CUAL, NECESITAMOS AÚN MUCHO RECORRIDO COMO HUMANIDAD PARA PODER ABORDARLO CON LA SERIEDAD Y EL COMPROMISO QUE REQUIERE. EN LA FIGURA DE SALVADOR SE ENCARNAN TANTOS SERES QUE HAN TRANSITADO ESTE CAMINO DEL AUTODESCUBRIMIENTO CON DOLOR Y REPRESIÓN SINTIENDO QUE, TAL VEZ, ABANDONARSE EN SUS ELECCIONES ERA LA ÚNICA MANERA DE SER INCLUIDOS. LA CONSTITUCIÓN HUMANA ES COMPLEJA Y NO PUEDE SER ROTULADA EN BLANCOS O NEGROS, BUENOS O MALOS, HOMBRES Y MUJERES, ES MENESTER ABRIR LA CONCIENCIA, HABILITAR GRISES Y ACEPTAR QUE SOMOS MUCHO MAS DE LO QUE CREEMOS.

AL RECORRER LA TRAVESÍA DE SALVADOR, EL LECTOR ES TESTIGO DE CÓMO EL MUNDO CREATIVO DEL PROTAGONISTA SE CONVIERTE EN UN ESPACIO DE LIBERTAD, AUTENTICIDAD Y BELLEZA, DONDE ENCUENTRA LA FUERZA PARA ENFRENTAR LOS DESAFÍOS Y ABRAZAR SU VERDADERO YO A TRAVÉS DEL PODER TRANSFORMADOR DEL ARTE COMO MEDIO DE EXPRESIÓN, SANACIÓN Y VALIDACIÓN.

EN RESUMEN, “GOLONDRINA DE TODOS LOS CAMPOS” ES UNA OBRA QUE ABORDA DE MANERA SENSIBLE Y PROFUNDA LA EXPERIENCIA DE SALVADOR, UN NIÑO QUE, A PESAR DE LA ADVERSIDAD Y EL RECHAZO, ENCUENTRA EN SU RICO MUNDO INTERIOR Y, EN EL ARTE, UN CAMINO HACIA LA ACEPTACIÓN DE SÍ MISMO Y LA CONSTRUCCIÓN DE UNA IDENTIDAD ÚNICA Y VALIOSA. LA HISTORIA DE SALVADOR NOS RECUERDA LA IMPORTANCIA DE CELEBRAR LA DIVERSIDAD, LA CREATIVIDAD Y LA AUTENTICIDAD EN UN MUNDO QUE A MENUDO BUSCA IMPONER NORMAS Y ETIQUETAS RESTRICTIVAS. NOS RECUERDA QUE NADA ESTÁ ESCRITO EN MARCADOR PERMANENTE, UNA ETAPA NO ESTÁ DETERMINADA POR LA EDAD Y SU PASO EN EL TIEMPO LA DEJA ARCHIVADA COMO UN LIBRO CERRADO. COMPRENDER A SALVADOR COMO PERSONAJE ES TAN COMPLEJO COMO ESTUDIAR EL COMPORTAMIENTO HUMANO. UN TRABAJO COMO ESTE RECLAMA FUTURO, UN FUTURO EN EL CUAL HAYA MÁS APRENDIZAJE EN MATERIA DE INCLUSIÓN Y DE LAS DIVERSAS DINÁMICAS VINCULARES ENTRE LAS PERSONAS.

“LO QUE LOS DEMÁS RECHAZAN DE TI, CULTÍVALO. ESO ERES TÚ” DIJO JEAN COCTEAU, Y SALVADOR LO HIZO CARNE, EN TODO ESE SILENCIO GUARDADO QUE, SOBRE EL FINAL DE LA NOVELA, SE TRANSFORMA EN UN CANTO DE RECONOCIMIENTO Y LIBERACIÓN.

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