Nirvana era una banda procedente de Aberdeen, Washington, que había construido cierto prestigio dentro del circuito independiente de Seattle. Tenía un álbum previo, Bleach, editado por Sub Pop en 1989, y acababa de dar el salto a una compañía grande, DGC Records. No parecía destinada, al menos todavía, a convertirse en el grupo de rock más importante del planeta.