En 2025, la producción editorial argentina alcanzó un récord de títulos, pero la cantidad de ejemplares impresos cayó con fuerza. El retroceso de las compras estatales, la reducción de las tiradas y la expansión de nuevos modelos de publicación configuran un cambio profundo en la escala y circulación del libro.
La noche del viernes 17 de abril dejó en claro que el fenómeno de Airbag en el amplio espectro del denominado rock nacional ya no admite lecturas parciales ni reducciones generacionales: lo que ocurrió en el Superdomo de La Rioja fue, en todo sentido, un acontecimiento de escala mayor, muy especialmente para un territorio en el que el género juega siempre de visitante frente al cuarteto o el folklore.
El resultado fue extraordinario. “El amor después del amor” no sólo se convertiría con el tiempo en el disco más vendido de la historia del rock argentino, sino también en una obra capaz de trascender el circuito del rock para instalarse en el corazón de la música popular del país.
No hacía falta tratarlo para saber quién era. Bastaba con verlo moverse con discreción entre la gente, casi sin interrumpir, casi sin hacerse notar. Estaba ahí, pero sin invadir. Como si entendiera que la fotografía no es irrumpir, sino esperar.