Sofía Gómez Pisa: las distintas mujeres detrás de una misma voz

La poeta y periodista argentina publica en España “38 bits y un revólver”, una antología que reúne tres de sus libros. Al volver sobre esos poemas, reconoce las distintas etapas de su escritura y de su vida: desde la mirada de sus primeros años hasta las preguntas sobre la madurez, las exigencias sociales y el lugar de la poesía en un mundo atravesado por la tecnología.

Cuando conversamos con Sofía Gómez Pisa en 2024, acababa de publicar “Nadie es una promesa a los 33”. Aquel libro nacía de una pregunta difícil de esquivar: qué sucede cuando la edad empieza a confrontarnos con las vidas que imaginamos y con las que finalmente elegimos vivir. Entonces, al hablar de su lugar en la literatura, se definió como “una obrera de la palabra”. Hoy vuelve a dialogar con 1591 Cultura + Espectáculos a partir de una publicación que la llevó a mirar hacia atrás: “38 bits y un revólver”, la antología con la que Ediciones Liliputienses reunió en España su recorrido poético.

Nacida en Buenos Aires en 1990, Gómez Pisa es licenciada en Ciencias de la Comunicación, periodista y escritora. Su trayectoria se construyó entre la poesía, el trabajo en medios y la comunicación de proyectos culturales. Publicó “Ella, la muerte o dios” en 2016, la plaqueta “Nativa Digital” en 2017, “La culpa ya no es de tus padres” en 2020 y “Nadie es una promesa a los 33” en 2024. También escribió para medios como La Nación, Clarín e Indie Hoy. En nuestro encuentro anterior decía que necesita tanto del periodismo como de la poesía: dos formas distintas de escribir que, para ella, comparten el impulso de contar la vida.

La nueva edición reúne íntegramente tres de sus poemarios: “Ella, la muerte o dios”, “La culpa ya no es de tus padres” y “Nadie es una promesa a los 33”. Entre el primero y el último transcurrieron ocho años, suficientes para que cambiaran sus preocupaciones, su manera de escribir y la forma de mirarse a sí misma. En esos libros aparecen los vínculos, las pérdidas, el humor, la vida urbana y las marcas de una generación que creció junto con internet. Aparece, sobre todo, una inquietud persistente por el paso del tiempo: aquello que se deja atrás, lo que todavía se espera y las decisiones que van dando forma a una vida.

Volver a leer esos poemas en un solo volumen le permitió reconocer continuidades, pero también encontrarse con las distintas mujeres que los escribieron. Sofía habla de la arrogancia juvenil que percibe en su primer libro, de una voz que más adelante comienza a hacerse cargo de sus propias decisiones y de otra que se pregunta por las exigencias de éxito, belleza y felicidad impuestas a las mujeres adultas. La antología le ofreció, además, la posibilidad de reconciliarse con textos tempranos que durante años no había sabido apreciar. Por eso decidió conservarlos casi tal como fueron publicados: son parte del camino que la trajo hasta aquí.

Desde esa mirada sobre su obra se abre esta conversación. Gómez Pisa reflexiona sobre la poesía y el dolor, sobre el humor como forma de atravesarlo y sobre la presencia de las pantallas en su escritura. También se detiene en las redes sociales y en la inteligencia artificial, frente a la cual defiende el ejercicio de pensar y construir una voz propia. Mientras prepara su primera novela, vuelve sobre los libros que ya escribió para reconocer algo que atraviesa a los tres: detrás de sus cambios, sus dudas y sus búsquedas, sigue estando la decisión de escribir.

VOLVER A LAS MUJERES QUE ESCRIBIÓ

La publicación de “38 bits y un revólver” puso los libros de Sofía Gómez Pisa unos junto a otros y la invitó a recorrerlos desde el presente. Al volver a sus poemas encontró etapas distintas, preocupaciones que persisten y una relación más amable con sus primeros textos. La edición española abre, además, una nueva posibilidad de lectura para una obra en la que Buenos Aires y los lenguajes de la vida digital tienen una presencia marcada.

38 BITS Y UN REVÓLVER REÚNE TRES LIBROS PUBLICADOS ENTRE 2016 Y 2024. ¿QUÉ ENCONTRASTE AL VOLVER A LEER, DESDE EL PRESENTE, A LAS DISTINTAS MUJERES QUE FUISTE CUANDO ESCRIBISTE ESOS POEMAS?

En la relectura de esta antología puedo encontrar momentos bien distintos de maduración personal, tanto de mí como autora como de mi poesía. Creo que la culminación de eso fue La culpa ya no es de tus padres, donde una voz todavía dolida por el mundo pero sólida y abarcando temas que ahora son muy importantes en mi escritura como la tecnología y el mundo virtual, se hace presente para intervenir y marcar una impronta. En la descripción de estos poemas hable de una femme fatale o una espía, creo que algo de eso está más marcado en Ella, la muerte o dios, con cierta arrogancia de juventud que caracterizaba mi escritura de ese entonces. Finalmente en Nadie es una promesa a los 33 veo una mujer preocupada por las exigencias que la sociedad ponen sobre los hombros de las mujeres en cierta etapa de la vida, junto con la exigencia de éxito, belleza y felicidad. Las voces de estos tres libros pueden caracterizarse por una preocupación por el tiempo y cierta crítica a la sociedad. Todo eso encuentro al releerme.

DIJISTE QUE CADA PÁGINA DIALOGA CON LA SIGUIENTE Y CONSTRUYE UN MAPA DE LO QUE QUISISTE CONTAR DURANTE ESTOS AÑOS. ¿CUÁLES SON LOS TERRITORIOS PRINCIPALES DE ESE MAPA?

Los principales territorios de ese mapa, creo, a grandes rasgos que son: la virtualidad; la relación compleja que los seres humanos tenemos con esa virtualidad, el amor, el desamor, el paso del tiempo, la madurez, la cultura pop y la crítica social.

¿LA REUNIÓN DE LOS TRES LIBROS MODIFICÓ TU MANERA DE LEERLOS? ¿APARECIERON RELACIONES O SENTIDOS QUE NO HABÍAS ADVERTIDO CUANDO FUERON PUBLICADOS POR SEPARADO?

No siento que hayan aparecido nuevos sentidos, pero si lo que hice fue perdonarme mucho por no haber apreciado mis primeros poemas, cosa que pasa muy seguido con los escritores en su juventud. Creo que verlos en una antología me hizo entender que cada uno de esos poemas de alguna forma, formaban parte de lo que iba a ser mi futuro, ahora reunido, mi presente y por ende, me alegro de haberlos escrito en ese orden.

¿SENTISTE LA TENTACIÓN DE CORREGIR, REESCRIBIR O EXCLUIR POEMAS QUE YA NO REPRESENTAN COMPLETAMENTE A LA ESCRITORA QUE SOS AHORA?

Me gusta pensar que no existen los errores sino los territorios de interpretación por lo que no quise corregir nada. En todo caso cambié un solo título que no cuajaba y todo lo demás lo dejé exactamente como estaba. Es como en la vida, uno puede tener la tentación de volver el tiempo atrás y cambiar la forma en que hizo tal o cual cosa, pero la vida es un camino de ida y la equivocación, una oportunidad para crecer.

¿QUÉ SIGNIFICA QUE ESTA PRIMERA REUNIÓN INTEGRAL DE TU POESÍA HAYA SIDO PUBLICADA EN ESPAÑA? ¿CÓMO IMAGINÁS EL ENCUENTRO DE ESTOS POEMAS, TAN ATRAVESADOS POR BUENOS AIRES Y POR CIERTOS CÓDIGOS ARGENTINOS, CON LECTORES DE OTRO TERRITORIO?

Cuando el primero de los emails de José María Cumbreño Espada llegó a mi casilla me sorprendí gratamente. En otra entrevista dije que en la vida de un escritor o escritora hay etapas. Hay momentos en que un editor se juega por un autor, momentos en que te pagás vos la publicación apostando por la editorial y momentos que te pagan por escribir, estos últimos más difíciles de acceder. Que alguien te quiera publicar y cubrir los gastos siempre es un indicio de que algo estás haciendo bien, y así lo recibí. Con respecto a los lectores de otro territorio, aún no me ha llegado ningún feedback pero esas escenas atravesadas por Buenos Aires pueden ser un buen argumento para que lean sin pensar la antología.

EL TÍTULO 38 BITS Y UN REVÓLVER REÚNE LA INMATERIALIDAD DE LA INFORMACIÓN DIGITAL Y LA PRESENCIA CONCRETA DE UN ARMA. ¿CÓMO NACIÓ Y QUÉ EXPRESA SOBRE EL UNIVERSO DE LA ANTOLOGÍA?

Mi pensamiento es en imágenes. Algunas de esas imágenes las utilizo en mis poemas y otras quedan dando vuelta por mi cabeza. Cuando leí los poemas para mandar el email a España me di cuenta que a veces me siento una espía y también una suicida. Pensé en la imagen de un hombre, un espía secreto que está a oscuras en su departamento sin datos y el único aparato que tiene cerca: un celular, se está quedando sin batería. Pensé que en algún momento visibiliza el 38 bits y que luego toma un revólver y se mata. No sé exactamente qué tiene que ver esta imagen con mi poesía, pero es el universo paralelo que quería expresar.

CRECER SIN BORRAR LO VIVIDO

En el recorrido de la antología también se advierten cambios en la forma de mirar a los otros y de mirarse a sí misma. Los personajes observados en sus primeros trabajos, la relación con sus padres, el humor frente al dolor y las expectativas que acompañan a la edad fueron entrando en sus poemas de maneras diferentes. Gómez Pisa habla de ese proceso sin plantearlo como una sucesión de versiones superadas: cada libro conserva algo de la mujer que lo escribió.

EN ELLA, LA MUERTE O DIOS APARECEN PERSONAJES, NOMBRES PROPIOS Y ESCENAS URBANAS. EN LOS LIBROS SIGUIENTES, LA PRIMERA PERSONA ADQUIERE MAYOR CENTRALIDAD Y LA ESCRITURA SE VUELVE MÁS FRAGMENTARIA. ¿FUE UNA TRANSFORMACIÓN CONSCIENTE O LA VOZ ENCONTRÓ POR SÍ MISMA OTRA FORMA?

Tiendo a pensar que con cada libro que publicamos la voz madura, porque parte de lo que éramos se va limpiando, se va quitando mochilas, desramificando el inconsciente y también abarcando nuevos lenguajes y territorios. El primer libro es complejo. Muy pocas veces vemos un primer libro de poesía que no tenga algo muy yoico. Creo que ese narcisismo propio de la charla con el psicoanalista se va diluyendo a medida que uno avanza en su carrera de poeta. Por otro lado, con respecto a los personajes de Ella, la muerte o dios, los mismos nacen de mi observación cotidiana en una época en que tenía oficios de atención al público como recepcionista y camarera. Los aprecio porque quizás no pueda volver a tener esa mirada sobre un objeto humano ya que ahora tengo otras responsabilidades y otros tiempos. En este sentido mi primer libro habla de mí, pero también habla de otras personas y por eso lo considero único.

A LO LARGO DE LA ANTOLOGÍA SE PERCIBE EL PASO DESDE UNA MIRADA CONDICIONADA POR LOS VÍNCULOS, LAS PÉRDIDAS Y LAS FIGURAS FAMILIARES HACIA UNA CONCIENCIA QUE EMPIEZA A ASUMIR SU PROPIA RESPONSABILIDAD. ¿QUÉ TUVO QUE ATRAVESAR ESA VOZ PARA AFIRMAR QUE “LA CULPA YA NO ES DE TUS PADRES”?

Bueno, no suelo hablar de mi vida privada pero cuando tenía 26 años me enteré de la muerte de mi padre. En ese entonces era bastante chica para la información que me había llegado, la de esa muerte. Empezó un proceso bastante crudo que me desprendió de mi niñez, de mi inocencia y me abrigo de sensatez. Simplemente empecé a pensar mucho en mis padres y en los hechos que los llevaron a tenerme como hija. Y los perdoné. Y entonces empecé a sentir mucha paz y luego vinieron otros amores, otras experiencias, y la pandemia y entonces salió: La culpa ya no es de tus padres. También lo que quería explorar con ese título un poco era que nos “dejemos de joder con la psicología barata”. No todo es el edipo y tus padres y la crianza; a veces uno simplemente tiene que hacer menos terapia y más autoanálisis. Ese libro que es el más punk que tengo y que siempre les voy a agradecer a las chicas de Elemento Disruptivo es una llamada a acabar con la victimización y encontrar tu lugar en el mundo.

LA IRONÍA APARECE INCLUSO CUANDO ESCRIBÍS SOBRE EL ABANDONO, LA SOLEDAD, LA PRECARIEDAD O EL FRACASO. ¿EL HUMOR TE PERMITE TOMAR DISTANCIA DEL DOLOR, COMPRENDERLO O EVITAR QUE SE VUELVA SOLEMNE?

A veces me pregunto si los poetas que son graciosos en su escritura lo son en la vida real. Y me contesto que sí. A mí me gusta jugar con la realidad, y me considero – cuando estoy bien- una persona graciosa. Ese humor que está colocado en mi escritura es parte fundamental de mi personalidad. Y claro que sí, con él tomamos distancia, comprendemos una realidad y la superamos. El humor a veces, es la cuota de sanidad mental y estabilidad luego de atravesar hechos traumáticos.

LA EDAD OCUPA UN LUGAR CENTRAL EN NADIE ES UNA PROMESA A LOS 33. ¿QUÉ SE TERMINA CUANDO UNA DEJA DE SER CONSIDERADA UNA PROMESA Y QUÉ POSIBILIDADES APARECEN DESPUÉS DE ESA CAÍDA?

Muy buena pregunta. Es justamente lo que me preguntaba allá a los 32 cuando empecé a escribir el libro. Como hija única de mi madre, durante toda mi vida hice muchísimas actividades: ballet, danza jazz, ajedrez, taekwondo, danza contemporánea, canto, teatro y escribir. En algunas de estas actividades realmente me resalté, tuve el talento, pero no tuve la necesidad de tener una continuidad, más que con la escritura. Por cierto, escribo desde muy chica. También tuve otros sueños como ser: veterinaria, médica forense y hasta modelo. La vida te va ubicando, te va mostrando en lo que realmente te terminás convirtiendo. A veces uno tiene que cerrar el paraguas de la posibilidad infinita para entregarse a un verdadero destino de certeza, estabilidad y continuidad. Nadie es una promesa a los 33 es una despedida de todas esas Sofías que no fueron; que quizás en un universo paralelo están haciendo otra cosa. Quien sabe. Lo cierto es que saber que uno es escritor conlleva una responsabilidad enorme. Enorme pero hermosa.

EN UNO DE LOS POEMAS DECÍS QUE YA NO NECESITÁS VIOLENTARTE PARA TENER UNA VERDAD. ¿HUBO UN MOMENTO EN QUE LA CREACIÓN ESTUVO DEMASIADO ASOCIADA AL SUFRIMIENTO? ¿QUÉ CAMBIÓ EN TU MANERA DE ESCRIBIR Y DE RELACIONARTE CON VOS MISMA?

Siempre tuve una agresividad muy latente. Esta agresividad con los años se me fue desprendiendo, a medida que la vida me cago a trompadas (ponele) y me di cuenta así que el destino es más fuerte que nuestros deseos en muchos casos. Ella, la muerte o dios es un libro tanguero, punk, pero más que nada tanguero, porque hay dolor no atravesado, porque era chica cuando lo escribí. Supongo que con el tiempo uno aprende a aceptarse y así, también terminamos escribiendo sobre lo que realmente nos interesa. En mi caso, mi poesía se volvió más social.

TAMBIÉN ESCRIBÍS: “PROMETÍ NO VOLVER A ESCRIBIR POESÍA, PERO LA POESÍA ME ESCRIBE A MÍ”. ¿ALGUNA VEZ PENSASTE SERIAMENTE EN ABANDONARLA? ¿QUÉ TE HIZO REGRESAR?

Es cierto que los poetas no solemos tener autos de lujo, viajes en yate ni una mastercard dorada siempre a punto de usarse. Muchas veces pensé que escribir poesía me había alejado del sistema. O por lo menos de esa invitación del capitalismo tardío y del neoliberalismo a generar dinero y tener una vida superflua y estúpida. Y sí, me alejó de todo eso y por eso le estoy terriblemente agradecida. Porque cuando uno se la pasa de libro en libro; de lectura de poesía en lectura de poesía y de hoja en blanco en hoja en blanco, puede que no vaya a ser millonario, pero si puede llegar a ser feliz. Y eso es sumamente ambicioso y más barato.

LA POESÍA FRENTE A LAS PANTALLAS

Las computadoras, los blogs y las redes forman parte de la experiencia desde la que Gómez Pisa escribe. Por eso, al hablar de poesía, también se pregunta cómo circulan hoy los textos, qué visibilidad les dan las plataformas y qué lugar queda para la voz propia ante la inteligencia artificial. La conversación llega así a sus búsquedas actuales: mientras prepara su primera novela, sigue pensando desde dónde escribir los poemas que vendrán.

LAS TECNOLOGÍAS ATRAVIESAN LOS TRES LIBROS: LOS BYTES, EL “COPY PASTE”, GMAIL, LAS APLICACIONES, INSTAGRAM Y LOS INFLUENCIADORES. ¿BUSCASTE REGISTRAR LA TRANSFORMACIÓN DIGITAL DE UNA GENERACIÓN O ESOS LENGUAJES INGRESARON PORQUE YA ERAN PARTE NATURAL DE TU EXPERIENCIA?

Las dos cosas. Hay una búsqueda siempre por reapropiarme de la temática tecnológica y a la vez soy hija de los 90’. Tuve mi primera computadora a los 6 años. Un inolvidable regalo de mi abuela. Tenía una carcasa de spiderman, se la habían armado en Galerías Jardín. Yo me la pasaba jugando a los jueguitos. Luego vino ICQ, Fotolog y finalmente: el blog, donde empecé a volcar mi escritura. Si no fuera por la tecnología nada de lo que soy habría acontecido. Es verdad, no soy una experta, pero si soy una nativa digital y a mucha honra.

LAS REDES AMPLIARON LA CIRCULACIÓN DE LA POESÍA, PERO TAMBIÉN FAVORECIERON TEXTOS BREVES, INMEDIATAMENTE RECONOCIBLES Y FÁCILES DE COMPARTIR. ¿ESA VISIBILIDAD FORTALECIÓ LA POESÍA O COMENZÓ A CONDICIONAR SU ESCRITURA?

Es como todo. Dentro de Instagram y Tik Tok podés encontrar poesía buena, mala y más o menos. El algoritmo capaz te muestra más la foto que acompañó a la poesía, o el meme, o el diseño que tenía. La línea entre lo que es bueno y lo que es “laikeable” es difusa. Sin embargo, celebro la poesía en todos lados y que cada vez más jóvenes se compartan en las redes para hacer que el oficio crezca y rescatar la sensibilidad en un mundo que a veces provoca hastío.

PLANTEÁS QUE LA POESÍA SE ENCUENTRA AMENAZADA POR LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL. ¿DÓNDE LOCALIZÁS CONCRETAMENTE ESA AMENAZA: EN LA ESCRITURA, EN LA CIRCULACIÓN, EN EL MERCADO EDITORIAL O EN NUESTRA CAPACIDAD DE RECONOCER UNA EXPERIENCIA HUMANA DETRÁS DE LAS PALABRAS?

Concretamente localizo una zona de peligro en que se pierda el oficio de sentarse y tener ideas propias. Que se pierda el ejercicio de pensar y de tener una subjetividad. Entiendo que la IA puede darte servidas un montón de herramientas y ahorrarte tiempo. Creo que un buen prompt vale más que mil palabras volcadas en una hoja sin sentido pero hay que tener cuidado con la utilización. En este caso, en este tiempo; todos los excesos son malos.

LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL PUEDE IMITAR ESTILOS Y PRODUCIR TEXTOS FORMALMENTE CORRECTOS EN POCOS SEGUNDOS. ¿QUÉ HAY EN UN POEMA VERDADERO QUE NO PUEDE REDUCIRSE A ESA COMBINACIÓN DE PROCEDIMIENTOS? ¿PUEDE EXISTIR POESÍA SIN EXPERIENCIA?

La inteligencia artificial no es humana. Los textos que producen, imagino, no tienen aquel aura del que hablaba Benjamin en referencia a la industria cultural. Pierden su ritualidad. Hacerse un café, sentarse, pensar en la propia experiencia y rellenar la hoja. Si la IA va a producir nuestros textos, creo que los mismos tendrán una existencia más ligada a la técnica y alejada de la unicidad, la autenticidad y la belleza.

EN UNO DE LOS POEMAS CONTÁS QUE INTENTASTE ESCRIBIR NARRATIVA, PERO SE ACUMULABAN LOS PRINCIPIOS SIN NUDO, DESENLACE NI PERSONAJES, Y QUE FINALMENTE REGRESASTE A LA CONTUNDENCIA DE LA POESÍA. ¿QUÉ TE PERMITE DECIR EL POEMA QUE TODAVÍA NO ENCONTRASTE CÓMO DECIR NARRATIVAMENTE?

Entiendo que la maldición que me eché a mí misma con ese poema está terminando porque este año voy a publicar mi primera novela. Pero sí, la contundencia de un poema es algo difícil de ignorar. Rápidamente abrís un mundo, el mundo de la subjetividad, la creación y las ideas de otra persona. Por eso la poesía es única, por su brillante e inmejorable contundencia.

DESPUÉS DE REUNIR ESTOS TRES LIBROS, ¿SENTÍS QUE CONCLUYÓ UNA ETAPA DE TU ESCRITURA? ¿DESDE QUÉ LUGAR ESTÁ ESCRIBIENDO SOFÍA GÓMEZ PISA AHORA?

Sofía Gómez Pisa ahora está desprendida de su propio yo. En busca de realizar un posgrado que le permita escribir ficción (jaja). Perdón por el maradonismo. Quiero volcarme a la ficción y a la poesía que difícilmente se desprenda de mí. Porque siempre habrá música, desamor, temáticas que nos invaden, placer, dolor, personajes y amor. Siempre mucho amor.

La publicación de 38 bits y un revólver le permitió a Sofía Gómez Pisa volver a encontrarse con poemas que había escrito en momentos muy distintos de su vida. Al releerlos, reconoció cambios en su voz, preguntas que permanecen y textos tempranos a los que hoy puede mirar con más afecto. Decidió conservarlos casi intactos: cada uno guarda algo de la mujer que fue cuando lo escribió y ayuda a entender el camino que hizo después.

Ese recorrido todavía está abierto. Gómez Pisa cuenta que este año publicará su primera novela y que quiere explorar la ficción, un territorio al que se había acercado antes sin encontrar todavía cómo sostener una historia. La poesía, en cambio, siguió apareciendo incluso cuando pensó en abandonarla. Tal vez por eso habla de su escritura futura sin trazar una frontera definitiva entre géneros: sabe que continuará buscando formas de contar lo que observa, lo que vive y aquello que todavía no termina de comprender.

En los tres libros reunidos hay escenas urbanas, vínculos, pérdidas, humor y pantallas; hay también una atención constante a lo que el tiempo hace con las personas y con sus deseos. La antología deja ver cómo cambió su manera de escribir sobre todo eso. La novela abrirá otra etapa, pero Sofía no imagina una vida alejada del poema. Seguirán llegando, dice, la música, los personajes, el placer y el dolor. “Y amor. Siempre mucho amor”.

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