«Ejercer el periodismo en estos tiempos -a título personal- es volver a levantar algunas banderas que teníamos extraviadas o que mirábamos hacia otro lado».
Alexis Hugaz plantea una mirada profundamente atravesada por la condición laboral del oficio periodístico. En sus respuestas, el periodista riojano pone el foco en la precarización, las flexibilizaciones laborales y la necesidad de volver a pensar al periodismo no solamente como vocación, sino también como trabajo organizado y protegido colectivamente. Desde esa perspectiva, reivindica el rol sindical y la necesidad de reconstruir espacios de representación para los trabajadores de prensa.
Su reflexión también aborda el clima de violencia institucional y discursiva que, según sostiene, atraviesa hoy la relación entre el poder político y el periodismo. Hugaz advierte sobre la naturalización de agresiones verbales hacia periodistas y el impacto que eso genera sobre la sociedad y el ejercicio cotidiano del oficio. Sin embargo, lejos de abandonar la profesión, reafirma la pasión que siente desde niño por los medios de comunicación y la necesidad de seguir defendiendo el periodismo desde la honestidad, el análisis y el compromiso con la comunidad.
¿QUÉ SIGNIFICA HOY EJERCER EL PERIODISMO EN LA ARGENTINA, EN UN CONTEXTO DE FUERTE CONFRONTACIÓN ENTRE EL PODER POLÍTICO Y LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN?
Ejercer el periodismo en estos tiempos -a título personal- es volver a levantar algunas banderas que teníamos extraviadas o que mirábamos hacia otro lado. Debido a ciertas leyes que lamentablemente se sancionaron se volvió a hablar del Estatuto del Periodista. Y más allá de que el contexto no fue el más adecuado, nos dimos cuenta de que somos trabajadores y que somos vulnerados por las flexibilizaciones laborales. Y que también nos debemos agrupar, nos debemos aunar en reclamos de manera organizada. Ejercer el periodismo en estos tiempos de tanta confrontación nos hace ver y me hace ver al otro trabajador como prójimo. Y quizás porque los tiempos no son de los mejores es necesario redoblar las ganas de seguir ejerciéndolo, pero también asumiendo el rol de trabajador. Y ese rol debe ser institucionalizado, debe estar nucleado en alguna parte. De allí es que volví a formar parte de un sindicato. En este caso el Sindicato de Comunicadores de La Rioja, que tiene una comisión provisoria, con el trámite ya iniciado ante la Secretaría de Trabajo de la Nación.
¿CREÉS QUE EN LOS ÚLTIMOS AÑOS SE DETERIORÓ LA RELACIÓN ENTRE LA DIRIGENCIA POLÍTICA Y EL PERIODISMO? ¿CÓMO IMPACTA ESO EN EL TRABAJO COTIDIANO? ¿CONSIDERÁS QUE SE VE AFECTADA LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN?
En este contexto se institucionalizó cierta violencia hacia el periodismo. Porque en toda gestión, en todo gobierno hubo alguna que otra disputa con el periodismo. Pero ahora, la cuestión tuvo una avanzada hacia la violencia verbal y física también porque en protestas en Buenos Aires hubo colegas que fueron arrestados y en otros casos, como el del reportero gráfico Pablo Grillo, le dispararon a quemarropa un gas lacrimógeno. Tenemos a un Presidente que publica por redes sociales “Periodistas de mierda”. Y estas palabras van quedando en la opinión pública. En chiste quizás, en la ronda de amigos, te dicen “ensobrado”. Ese término no salió de la nada. Fue institucionalizado, avalado e instalado por una gestión de gobierno nacional que sin duda alguna institucionaliza la violencia. Creo que lo que menos se debe permitir es que esa violencia institucionalizada afecte el trabajo de uno y la libertad de expresión. Siempre hablando, escribiendo, publicando con honestidad al lector, televidente, oyente o público, uno debe seguir haciendo esto que nos apasiona.
¿CUÁL ES HOY EL PRINCIPAL DESAFÍO DEL PERIODISMO RIOJANO: SOSTENER LA INDEPENDENCIA, ADAPTARSE A LAS NUEVAS PLATAFORMAS O SOBREVIVIR ECONÓMICAMENTE?
En el caso puntual del periodismo en La Rioja y como todo trabajador en esta Argentina tan castigada, se nota día a día que la cosa es ‘sobrevivir’. He visto colegas que toman otros rubros. Me tocó ver de pronto a un colega trabajar en una farmacia porque ‘hay que parar la olla’. O una amiga y colega decir ‘voy a ser Uber moto’. Y esto tiene que ver con una economía imperante que asfixia al trabajador de a pie. Es cierto que los tiempos han cambiado y que nos debemos adaptar a las nuevas formas de comunicación y tecnologías. Pero lo salarial es lo vital, ya sea en tiempos donde había un solo diario o en estos días donde existe la posibilidad de ‘tener tu propio medio’. Ahora, lo salarial debe seguir siendo lo prioritario para un trabajador, más para el de medios.
LAS REDES SOCIALES CAMBIARON LA VELOCIDAD DE LA INFORMACIÓN, PERO TAMBIÉN LA AGRESIVIDAD DEL DEBATE PÚBLICO. ¿CÓMO CONVIVE HOY EL PERIODISTA CON LA EXPOSICIÓN Y EL ATAQUE PERMANENTE?
Creo que esa exposición y ataque se debe enfrentar con la honestidad del trabajo. En eso podemos quedar visibles en nuestras limitaciones, pero eso de ninguna manera nos pone en esos rótulos que nos tildan a diario desde ciertos sectores políticos, especialmente.
¿SENTÍS QUE LA SOCIEDAD SIGUE CONFIANDO EN EL PERIODISMO? SI NO ES ASÍ, ¿QUÉ DEBERÍA HACER LA PROFESIÓN PARA RECUPERAR CREDIBILIDAD?
Hay una confianza que siempre es mirada con ojos entrecerrados. Por un lado, y en eso hay que redundar en un tema, la escalada de violencia verbal primero y luego física del gobierno nacional hacia los trabajadores de prensa quedó inserta en una sociedad que mira con desconfianza al trabajador de medios. Y para revertir esa situación, en primera instancia el periodista debe hablar sincerándose de su posición. Puntualizar desde qué lado está informando. La pseudo objetividad sabemos que es una línea casi invisible. Uno puede tender hacia la objetividad pero siempre tiene una opinión formada, una posición ante determinado tema. Anticiparle al público esa posición nos hace ser un poquito más creíbles. La opinión pública en La Rioja también confía en qué tipo de medio va a consumir. Si ya tiene una posición tomada a favor o en contra del gobierno nacional o provincial, va a consumir determinados medios. Si quiere saber o ‘chusmear’ alguna información barrial o contienda entre vecinos va a poner una radio en particular o consultar una página de Facebook, algo que proliferó en los últimos tiempos.
EN TIEMPOS DONDE CUALQUIERA PUEDE COMUNICAR DESDE UN CELULAR, ¿QUÉ DIFERENCIA AL PERIODISMO PROFESIONAL DEL RESTO DE LOS DISCURSOS?
Está más que claro que cualquiera puede mandar lo que sea por redes sociales. Lo que hace importante la tarea periodística es el análisis. Es lo que académicamente se habla de ‘los datos antecedentes’. En eso creo que radica la diferencia con el que simplemente, de un modo temerario, desde un simple celular empieza a ‘informar’. La tarea periodística y la inercia del trabajo nos hace que además de informar se pueda discernir esa realidad, analizarla, desmenuzarla y explicarle a la comunidad. Eso no se logra con la simpleza del celular.
¿QUÉ REFLEXIÓN TE GENERA ESTE NUEVO DÍA DEL PERIODISTA? ¿HAY ALGO PARA CELEBRAR O ES UN MOMENTO MÁS DE RESISTENCIA Y DEFENSA DEL OFICIO?
Alguna vez, hace como ocho o nueve años, para un 7 de junio había expuesto en grupos de WhatsApp que mientras no haya salarios dignos, mientras sigan las flexibilizaciones laborales y otras denuncias de índole casi ‘sindical’, no me deseen feliz Día del Periodista. Creo que este 7 de junio, si bien las denuncias se reforzaron y se subrayan con más ahínco, el deseo es grupal del feliz día trabajadores de prensa. Creo que en eso puedo agrupar la resistencia a sueldos mal pagos, tensiones con la patronal y con la violencia institucionalizada. Pero que eso no nos borre la alegría con que entramos por primera vez a una redacción, a un estudio de radio o de TV. Esos ‘ojitos chinos’, hoy más que nunca, no deben ser empañados por esta realidad adversa.
¿POR QUÉ SEGUÍS HACIENDO PERIODISMO?
Toda la vida soñé con trabajar en los medios. Desde chico, y todavía en casa de mis viejos guardan los primeros ‘diarios’ que con muy pocos años hacía de manera casera. Quiero decir que ni los malos salarios, ni el trabajo muchas veces no considerado, ni los epítetos que por ahí pueda escuchar, me embargan las ganas de seguir trabajando en los medios. Es cierto que me cuesta decirme ‘periodista’. Prefiero ‘trabajador de prensa’. Por eso hoy más que nunca levanto mi santo grial cervecero para brindar por los periodistas de La Rioja y la Argentina, con el deseo de vernos unidos como trabajadores y con mejores salarios, mejores condiciones laborales, entre ellas, leyes que nos nucleen. En ese brindis anhelo que más temprano que tarde vuelva el Estatuto del Periodista, agrupando también a los trabajadores de las nuevas tecnologías, que hoy por hoy no están insertos en ninguna ley laboral.
Alexis Hugáz es periodista y trabajador de prensa. Actualmente se desempeña en diario Nueva Rioja y en el área de comunicación del Concejo Deliberante de Capital.