Mattías Meragelman: “El gran desafío del periodismo riojano sigue siendo sobrevivir económicamente”

«Siempre hubo presiones, siempre hubo intentos del poder político de cercenar el ejercicio en cuanto a que cuando se investigaba ciertas cosas o se cuestionaba con la opinión, o se criticaba, tanto a nivel local como a nivel nacional, no me parece nuevo en la etapa democrática».

Para Mattías Meragelman, la confrontación entre el poder político y el periodismo no es nueva en la Argentina democrática, aunque sí advierte un cambio profundo en las formas. Considera que el actual contexto se caracteriza por un nivel de agresividad institucional mucho más explícito, impulsado desde las máximas esferas del poder y replicado luego en el debate público y las redes sociales, donde la violencia verbal hacia los periodistas se volvió cotidiana.
Al mismo tiempo, señala que el principal problema estructural del periodismo riojano continúa siendo la precarización económica y la fuerte dependencia de la pauta oficial, una tensión que condiciona el ejercicio cotidiano del oficio. En sus respuestas también aparece una defensa clara del rigor periodístico como herramienta para diferenciarse del ruido y de la lógica de las redes sociales, además de una convicción personal que sigue intacta: la pasión por contar la realidad.
¿QUÉ SIGNIFICA HOY EJERCER EL PERIODISMO EN LA ARGENTINA, EN UN CONTEXTO DE FUERTE CONFRONTACIÓN ENTRE EL PODER POLÍTICO Y LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN?
Me da la impresión de que es cierto que hay un crecimiento de la agresividad institucional a partir de la figura del Presidente (Javier Milei) y sus constantes agresiones al periodismo. Creo que eso pasa -por lo menos en mi recuerdo- desde siempre con respecto al periodismo. Siempre hubo presiones, siempre hubo intentos del poder político de cercenar el ejercicio en cuanto a que cuando se investigaba ciertas cosas o se cuestionaba con la opinión, o se criticaba, tanto a nivel local como a nivel nacional, no me parece nuevo en la etapa democrática. Sí creo que lo diferente, y que genera una nueva forma, es el nivel de agresividad que tiene el Presidente, las formas, quizás, creo que es lo que yo marcaría como distinto y al ser el Presidente una figura institucional, la más importante del país, genera que hacia abajo da la sensación de que quedan habilitadas formas de expresión hacia el periodismo mucho más agresivas, porque es como que al ser una figura tan importante la que lo expresa, legitima esa forma de vincularse con el periodismo. No creo que sea nuevo en el fondo, creo que es nuevo en la forma, en el nivel de agresividad y en el riesgo que eso implica en tanto que uno tiene siempre la duda de cuándo de la palabra se pasa al hecho, y también en cuanto a tanto nivel de agresividad y de violencia verbal y el riesgo de que se transforme en violencia física también.
¿CREÉS QUE EN LOS ÚLTIMOS AÑOS SE DETERIORÓ LA RELACIÓN ENTRE LA DIRIGENCIA POLÍTICA Y EL PERIODISMO? ¿CÓMO IMPACTA ESO EN EL TRABAJO COTIDIANO? ¿CONSIDERÁS QUE SE VE AFECTADA LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN?
Con respecto al deterioro de la relación entre el poder político y la prensa, creo que se vincula mucho con lo que dije antes, es cierto que ahora las formas en este gobierno nacional han cambiado, son más brutales, si se me permite la expresión, son más explícitas. No creo que en el fondo sea tan distinto el vínculo. Se acusa a este gobierno de pedir el despido de varios periodistas en el caso del diario La Nación en estas últimas semanas y eso ha pasado en casi todos los gobiernos desde el retorno de la democracia. Sí creo que el nivel de agresividad, insisto, que expresa el Presidente de manera constante hacia el periodismo y la generalización de la crítica que él hace es lo que marca la diferencia. Y lo otro es que en anteriores gobiernos el periodismo reaccionaba ante cuestionamientos mucho menos graves que con este gobierno. Con este gobierno que ha sido muchísimo más agresivo, el más agresivo, sin dudas desde el retorno a la democracia con la prensa, no hay desde el colectivo periodístico y de las individualidades del periodismo más importantes, una reacción en la dimensión de la que hubo en otros gobiernos con agresiones mucho menores.
¿CUÁL ES HOY EL PRINCIPAL DESAFÍO DEL PERIODISMO RIOJANO: SOSTENER LA INDEPENDENCIA, ADAPTARSE A LAS NUEVAS PLATAFORMAS O SOBREVIVIR ECONÓMICAMENTE?
Creo que el principal desafío del periodismo riojano sigue siendo el mismo desde hace muchísimos años: sobrevivir económicamente en una mezcla de precarización; somos uno de los rubros más precarizados con la dependencia económica que tenemos de la pauta oficial, lo cual ocurre en todos los ámbitos de la economía riojana. Le pasa a las empresas constructoras; les pasa a las clínicas y sanatorios cada vez que APOS no paga y el conflicto que eso genera. Creo que la diferencia es que otras empresas del sector privado que también dependen económicamente del estado en La Rioja, no tienen que estar opinando todos los días públicamente sobre el ejercicio del gobierno. Entonces, nosotros analizamos o cuestionamos a quienes son nuestros principales auspiciantes económicos, y eso genera una tensión me parece que muy lógica, si uno lo analiza así. Es obvio que vas a tener una tensión ahí y creo que a los gobiernos riojanos a lo largo del tiempo en la democracia, les cuesta entender que la pauta no tiene que ver con un favor que le hacen a los medios de comunicación, sino que tiene que ver con la promoción de sus propias actividades en cuanto a publicidades o difusión, y que debería ser algo que se rija institucionalmente, no por la cara del cliente o por si elogia o critica más. Para mí el gran problema que tiene el periodismo riojano es la gran precarización que nos obliga a estar siempre en una tensión económica muy grande.
LAS REDES SOCIALES CAMBIARON LA VELOCIDAD DE LA INFORMACIÓN, PERO TAMBIÉN LA AGRESIVIDAD DEL DEBATE PÚBLICO. ¿CÓMO CONVIVE HOY EL PERIODISTA CON LA EXPOSICIÓN Y EL ATAQUE PERMANENTE?
Creo que la convivencia con las redes sociales depende de cada periodista, obviamente, es cierto que hoy uno convive con un mayor nivel de exposición del periodista, mayor nivel de agresividad, tanto de elogio como de crítica. En mi caso personal, mi vínculo con las redes sociales, creo que no es bueno, digamos, en el sentido de que hay días que no me afecta nada las críticas y hay días que sí me afectan. Creo que tiene que ver con mis días personales. Quiero decir, hay días que estoy como más sólido humanamente de personalidad, de forma de pensar y me cuesta menos, pero sin dudas, creo que a veces inclusive la gente que nos rodea, o el público, no dimensiona lo que es convivir diariamente con gente que te agrede de la manera en que se agrede en redes sociales, y creo que sí, que es un problema, y que en una sociedad donde la salud mental es un tema central en estos últimos tiempos, a los periodistas también se nos ha vuelto un tema muy significativo, porque además a veces, si lo manejás mal, te puede llevar a ejercer la profesión por criterios de pensar si me van a poner me gusta o no me van a poner me gusta, si me van a agredir o no me van a agredir, y no por criterios periodísticos de qué corresponde aplicar o no en una determinada noticia.
¿SENTÍS QUE LA SOCIEDAD SIGUE CONFIANDO EN EL PERIODISMO? SI NO ES ASÍ, ¿QUÉ DEBERÍA HACER LA PROFESIÓN PARA RECUPERAR CREDIBILIDAD?
Creo que la sociedad está en un proceso que algunos autores llaman sesgo de confirmación. La sociedad cree en aquel periodista que le dice lo que quiere escuchar. Son muy pocos los oyentes, los lectores, los televidentes, los públicos de los canales de stream que miran, observan o consumen medios de comunicación que piensan diferente a lo que ellos piensan. Entonces, creo que ahí hay un problema porque tienen éxito, o mayor éxito, aquellos que dicen lo que cierto público quiere escuchar y son pocos los que lo logran. Inclusive económicamente creo que hasta al periodista le conviene tomar partido por uno u otro sector, porque ese sector lo financia económicamente, publicitariamente, inclusive sin cometer ningún hecho ilícito. Entonces, claro, creo que ahí hay una tensión. Los periodistas están en crisis, la representatividad que tienen; estamos en crisis como toda la sociedad en esta crisis de representación, como la dirigencia política. El Presidente con su forma de agredir también expone más eso. Y después el público solo está consumiendo mayoritariamente aquello que ya le confirma lo que piensa previamente. Entonces, claro, se genera una trampa, me parece a mí, donde si decís lo que cierta gente quiere escuchar, tenés credibilidad, pero cuando le decís algo que tu propio público no esperaba escuchar, se genera un conflicto.
EN TIEMPOS DONDE CUALQUIERA PUEDE COMUNICAR DESDE UN CELULAR, ¿QUÉ DIFERENCIA AL PERIODISMO PROFESIONAL DEL RESTO DE LOS DISCURSOS?
Creo que lo que puede diferenciar a un periodista de cualquier otra persona que tiene un celular o un acceso a una red social es el ejercicio del oficio de la profesión, es decir, creo que la diferencia está dada en el rigor para contar los hechos. Hoy el periodismo está muy marcado por intentar todo el tiempo opinar para generar mucha repercusión y creo que en el periodismo hemos perdido de vista que el eje principal es contar lo que pasa. Yo creo que lo que nos puede diferenciar de cualquier otra persona que tenga una cuenta de red social es el hecho de volver a lo básico, volver al qué, cómo, dónde, cuándo y no tanto opinar. Creo que ahí podríamos marcar un poco más la diferencia. Creo que se ha trastocado todo, lógicamente, a partir de como ustedes mismos lo formulan en la pregunta. Hoy cualquiera puede comunicar y está bien, eso a mí me parece correcto. Creo que la diferencia la vamos a poder marcar si podemos tener mayor rigor periodístico, que se supone que una persona común naturalmente no lo tendría porque no es su oficio.
¿QUÉ REFLEXIÓN TE GENERA ESTE NUEVO DÍA DEL PERIODISTA? ¿HAY ALGO PARA CELEBRAR O ES UN MOMENTO MÁS DE RESISTENCIA Y DEFENSA DEL OFICIO?
Creo que sí, que es un día para celebrar desde el momento en el cual estamos teniendo esta conversación y estamos debatiendo el periodismo, siempre es bueno. Creo que el gran desafío sigue siendo el nivel de precarización que tenemos porque eso influye en todo; influye en que tengas menos horas para leer, menos horas para preparar la noticia, que cometamos más errores. Creo que el periodismo hoy tiene muchas más herramientas que antes, creo que la sociedad al poder consumir con mayor facilidad medios de comunicación de todo el mundo, también nos demanda aquí en La Rioja mejorar porque ve que en otros lugares se hacen cosas que están buenas y pide lo mismo, y acá creo que también nos puede servir a nosotros porque podemos aprender con mayor facilidad, imitar o copiar lo que se hace bien en otros lados. Es un día para celebrar pero con un espíritu crítico, como siempre, tratando de ver qué cosas faltan en materia económica, qué cosas faltan en formación y cómo podemos hacer que el periodismo mejore.
¿POR QUÉ SEGUÍS HACIENDO PERIODISMO?
En mi caso en particular, sigo haciendo periodismo primero porque es un trabajo, me pagan por ello, lo cual no es poco. Segundo porque me sigue apasionando, me sigue pasando que cuando veo un hecho lo primero que se me ocurre es cómo contarlo, es decir, cómo transformar eso. Si me encuentro con una situación o un hecho en la vida cotidiana, lo primero que pienso es cómo ese hecho o situación puede ser transformado en una noticia que se puede contar en un medio de comunicación. Entonces, creo que es mi trabajo, pero también es una pasión o una forma de ver la realidad que me atraviesa desde hace muchísimos años y que al día de hoy, en mi caso en particular, sigue muy vigente y me sigue haciendo muy feliz cuando logro ejercerlo de una manera que yo siento que es un poco más digna o un poco más correcta.

Mattías Meragelman se desempeña como periodista en Rioja Virtual Radio y además integra el equipo de Economía Riojana, sitio especializado en economía y política provincial.

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