
Nevermind: cuando Nirvana hizo estallar los años noventa
Nirvana era una banda procedente de Aberdeen, Washington, que había construido cierto prestigio dentro del circuito independiente de Seattle. Tenía un álbum previo, Bleach, editado por Sub Pop en 1989, y acababa de dar el salto a una compañía grande, DGC Records. No parecía destinada, al menos todavía, a convertirse en el grupo de rock más importante del planeta.









