
El regreso del Tigre
La mañana del 4 de noviembre encontró frente a frente a cerca de dos mil hombres de Lamadrid y algo menos bajo las órdenes de Quiroga. Las cifras varían según las reconstrucciones, como casi todo lo que queda después de una guerra civil, pero no cambia lo esencial: ninguno de los dos ejércitos podía marcharse de allí sin entregar algo mucho más importante que el campo.






