• Carlos María Quiroga, el hombre que imprimió sobre las ruinas

    Primero hubo que contar las casas caídas. Las paredes abiertas. Los templos dañados. Los patios convertidos en montones de adobe. Durante semanas, La Rioja contó pérdidas. El terremoto del 27

  • El día en que La Rioja se derrumbó

    Eran aproximadamente las cuatro y media del 27 de octubre de 1894 y, en apenas veintiséis segundos, buena parte de la ciudad de La Rioja quedó en el suelo.

  • Una voz contra el apuro

    Era de madrugada y la Chaya llevaba horas de escenario, música, cuerpos cansados y un público que ya había pasado por varios estados de ánimo. Chito Zeballos subió acompañado por Colacho Brizuela. No llegó para acelerar la fiesta ni para ofrecer una canción fácil de seguir. Llegó con aquello que mejor sabía hacer: decir. Recitar.

  • La riqueza que siempre estaba por llegar

    La Rioja nació con una promesa enterrada bajo las montañas. Menos de un año después de fundar la ciudad, Juan Ramírez de Velasco marchó hacia Famatina detrás de noticias sobre plata, oro y azogue. Había escuchado hablar de aquellas riquezas y quiso comprobar cuánto había de cierto.

  • Ema Reyes y el oficio de abrir puertas

    El 4 de noviembre de 1926, Ema Reyes y un grupo de mujeres riojanas dieron vida a una biblioteca destinada a los niños. El dato puede parecer sencillo hasta que se intenta imaginar aquella ciudad. Los libros no circulaban con facilidad, las bibliotecas eran pocas y todavía quedaba mucho camino por recorrer para que mujeres y chicos ocuparan plenamente los espacios culturales.

La cantante riojana, radicada desde hace más de dos décadas en Santiago del Estero, construyó una identidad musical en la que conviven las raíces de su tierra natal y la tradición folclórica de la provincia que la adoptó.
El próximo 22 de octubre, Julio Olivera Chazarreta cumplirá 80 años. La cifra invita a mirar el tiempo transcurrido, pero también a reconocer todo aquello que fue quedando a su paso: canciones, poemas, personajes, paisajes, amistades y una forma profundamente riojana de comprender la cultura. Él prefiere no hablar de grandes hitos.
El artista visual y muralista salteño repasa una trayectoria atravesada por el retrato, la memoria familiar, la identidad norteña y la búsqueda de un lenguaje propio. A partir del mural dedicado al Indio Solari, emplazado frente al lugar donde comenzó a gestarse la historia de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, Artaza reflexiona sobre la emoción como origen de la obra y la capacidad del arte público para transformar una pared en territorio de encuentro y memoria.
La poeta y periodista argentina publica en España “38 bits y un revólver”, una antología que reúne tres de sus libros. Al volver sobre esos poemas, reconoce las distintas etapas de su escritura y de su vida: desde la mirada de sus primeros años hasta las preguntas sobre la madurez, las exigencias sociales y el lugar de la poesía en un mundo atravesado por la tecnología.
Desde Córdoba, pero con sus raíces cada vez más cerca, habla de la infancia, de “Pympe” y “Pica” Juárez, del oficio de componer, de una cultura popular en permanente transformación y de las razones por las que todavía escribe sobre “lo bello y lo injusto”.
Nació en Bucarest en 1945 y pasó allí los primeros catorce años de una infancia que aún conserva como “un país en sí”: la casa, el jardín, la parra, los gatos, la nieve, los sabores, las primeras amistades y la figura de su abuelo.
Obra Destacada

"Y si de estar aquí se trata"

Este es el tercer poemario del autor después de «Los días imposibles» y «Lo que cabe en un silencio» y se encuentra traducida también al inglés.

El autor aseguró sentirse tranquilo por «haber dado forma a estas poesías, haberlas concebido y haberme concebido en esas palabras, pero la realidad es que nos va marcando que siempre hay un poco más, que hay que ir detrás de ese poco más».

Finalmente, agregó que “lo maravilloso de la poesía es que, de alguna forma, nos anticipa, de alguna forma es premonitoria, de alguna forma nos está diciendo que somos una herramienta simplemente. La poesía está antes que nosotros que somos simplemente esa herramienta para darle el lugar, el espacio y la forma”.

El día en que La Rioja se derrumbó

Eran aproximadamente las cuatro y media del 27 de octubre de 1894 y, en apenas veintiséis segundos, buena parte de la ciudad de La Rioja quedó en el suelo.

Una voz contra el apuro

Era de madrugada y la Chaya llevaba horas de escenario, música, cuerpos cansados y un público que ya había pasado por varios estados de ánimo. Chito Zeballos subió acompañado por Colacho Brizuela. No llegó para acelerar la fiesta ni para ofrecer una canción fácil de seguir. Llegó con aquello que mejor sabía hacer: decir. Recitar.

La riqueza que siempre estaba por llegar

La Rioja nació con una promesa enterrada bajo las montañas. Menos de un año después de fundar la ciudad, Juan Ramírez de Velasco marchó hacia Famatina detrás de noticias sobre plata, oro y azogue. Había escuchado hablar de aquellas riquezas y quiso comprobar cuánto había de cierto.

Ema Reyes y el oficio de abrir puertas

El 4 de noviembre de 1926, Ema Reyes y un grupo de mujeres riojanas dieron vida a una biblioteca destinada a los niños. El dato puede parecer sencillo hasta que se intenta imaginar aquella ciudad. Los libros no circulaban con facilidad, las bibliotecas eran pocas y todavía quedaba mucho camino por recorrer para que mujeres y chicos ocuparan plenamente los espacios culturales.

Una vida escrita para que la canten otros

Julio Olivera Chazarreta llegó a La Rioja cuando tenía seis años. Había nacido en Mendoza el 22 de octubre de 1946 y un diagnóstico médico llevó a su familia a buscar para él un clima más seco, más amable con aquella amenaza de asma que preocupaba a los adultos. La explicación pertenece a la medicina y al azar; lo que ocurrió después pertenece a otra cosa.

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El día en que La Rioja se derrumbó

Eran aproximadamente las cuatro y media del 27 de octubre de 1894 y, en apenas veintiséis segundos, buena parte de la ciudad de La Rioja quedó en el suelo.

Una voz contra el apuro

Era de madrugada y la Chaya llevaba horas de escenario, música, cuerpos cansados y un público que ya había pasado por varios estados de ánimo. Chito Zeballos subió acompañado por Colacho Brizuela. No llegó para acelerar la fiesta ni para ofrecer una canción fácil de seguir. Llegó con aquello que mejor sabía hacer: decir. Recitar.

La riqueza que siempre estaba por llegar

La Rioja nació con una promesa enterrada bajo las montañas. Menos de un año después de fundar la ciudad, Juan Ramírez de Velasco marchó hacia Famatina detrás de noticias sobre plata, oro y azogue. Había escuchado hablar de aquellas riquezas y quiso comprobar cuánto había de cierto.

Ema Reyes y el oficio de abrir puertas

El 4 de noviembre de 1926, Ema Reyes y un grupo de mujeres riojanas dieron vida a una biblioteca destinada a los niños. El dato puede parecer sencillo hasta que se intenta imaginar aquella ciudad. Los libros no circulaban con facilidad, las bibliotecas eran pocas y todavía quedaba mucho camino por recorrer para que mujeres y chicos ocuparan plenamente los espacios culturales.

Una vida escrita para que la canten otros

Julio Olivera Chazarreta llegó a La Rioja cuando tenía seis años. Había nacido en Mendoza el 22 de octubre de 1946 y un diagnóstico médico llevó a su familia a buscar para él un clima más seco, más amable con aquella amenaza de asma que preocupaba a los adultos. La explicación pertenece a la medicina y al azar; lo que ocurrió después pertenece a otra cosa.

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